El próximo viernes a las 10:00 horas, el emblemático bar Galilea de la calle Urdaneta en Zumarraga reabrirá sus puertas tras un año de cierre. Esta histórica taberna ha sido un punto de encuentro clave para la comunidad local, y su retorno es muy esperado.
El nuevo responsable del establecimiento, Joseba Iturbe, cuenta con una amplia trayectoria en el sector de la hostelería. Comenzó su andadura en la txosna del equipo de fútbol sala de la sociedad deportiva Goierri, habiendo jugado en el equipo, y ha trabajado en diversos bares de la región, incluyendo Donostia y Zegama, así como en Urretxu y Zumarraga. Su experiencia incluye lugares reconocidos como Ttantta y Doka.
El horario de apertura del Galilea será de 10:00 a 14:00 y de 17:00 a 22:00 horas. Tradicionalmente, este bar ha sido frecuentado principalmente por hombres que disfrutaban de partidas de cartas, por lo que Iturbe espera diversificar la clientela, atrayendo también a mujeres y jóvenes.
El Galilea cerró sus puertas en marzo del año pasado, siendo uno de los últimos bares tradicionales de Zumarraga. Este establecimiento, inaugurado hace 56 años, estuvo presente en un periodo histórico marcado por la huelga de los trabajadores de la empresa Orbegozo. A lo largo de los años, muchos vecinos han sido clientes desde su apertura.
El bar fue fundado por dos parejas originarias de La Rioja: Josemari Galilea y Julia Ramírez, así como Jesús Galilea y Rosario Tejada. Jesús fue el primero en llegar a Zumarraga gracias a un cuñado, comenzando a trabajar en Orbegozo y posteriormente estableciendo el bar junto a su familia. Tras unos años, las parejas abrieron el Galilea en la avenida Urdaneta, con la colaboración de Juanito Motxo, hermano de los fundadores.
Con el paso del tiempo, la responsabilidad del bar fue asumida por las primas María Ramos Galilea y Rosi Galilea, hijas de los fundadores. María, que tenía solo siete años cuando sus padres llegaron a Zumarraga, recuerda vívidamente cómo, de niña, llevaba la cena a su padre por las noches. La historia del bar ha estado entrelazada con la vida de muchas generaciones en la localidad.
Hace once años, Rosi se retiró y su lugar fue ocupado por su cuñada, Rosa Ortega, quien se encargó del Galilea junto a María hasta que esta última se jubiló en 2022. Rosa, originaria de Palencia, había trabajado en distintos sectores antes de establecerse en Zumarraga. La historia del bar ha estado marcada por la constante evolución de sus propietarios y la conexión con la comunidad.
Ahora, a pesar de que Iturbe aún no está en edad de jubilarse, ha decidido abrir de nuevo el Galilea, un símbolo para los vecinos de la calle Urdaneta, quienes celebran su regreso. La reapertura de este bar no solo marca un nuevo capítulo en su historia, sino que también reaviva un espacio muy querido por la comunidad, que lo considera un emblema local.






























































































