La Behobia–San Sebastián ha registrado un hito histórico en cuanto a la participación femenina en su próxima edición, programada para este domingo. Un total de 9.474 mujeres se han inscrito, lo que representa un 33,8% del total de corredores, marcando un notable aumento respecto al 22,7% de hace diez años. Este crecimiento no solo refleja un cambio en la dinámica de la carrera, sino también un avance en la igualdad de género en el ámbito deportivo.
La concurrencia total para este año se limita a 28.000 participantes, cifra que se debe a las obras del TAV y a las restricciones ferroviarias, manteniendo así el estándar de calidad y sostenibilidad en la experiencia de la carrera. Desde 2022, la organización ha optado por establecer un tope de 30.000 plazas, asegurando que el evento mantenga su carácter festivo y accesible, a pesar de las limitaciones logísticas.
El recorrido de la carrera, que abarca 20 kilómetros desde Behobia hasta Donostia–San Sebastián, se mantiene sin cambios, incluyendo dos ascensos significativos: Gaintxurizketa y Miracruz, que se encuentran en el séptimo y decimoséptimo kilómetro respectivamente, sumando un desnivel positivo de 192 metros. Estas características del trazado son parte integral del desafío que representa participar en la Behobia.
En cuanto al perfil de los inscritos, se observa que por segundo año consecutivo, la mayoría corresponde a la franja de edad de 26 a 30 años, en contraste con la tendencia histórica que solía favorecer al grupo de 41 a 45 años. Esta tendencia sugiere un interés creciente entre los jóvenes por participar en eventos deportivos masivos, que fomentan tanto la salud como la sociabilidad.
La representación guipuzcoana es predominante en esta edición, con 7.052 inscritos, de los cuales 3.059 son de Donostia. Los corredores de otras regiones también han hecho acto de presencia, destacando 5.984 llegados desde Cataluña y 3.628 desde Madrid. A nivel internacional, se cuenta con la participación de 1.365 franceses, lo que subraya la popularidad de la carrera más allá de las fronteras españolas.
La Behobia–San Sebastián se ha consolidado como una celebración deportiva que trasciende el simple acto de competir. Su capacidad para unir a diversas generaciones y territorios, así como su compromiso con la igualdad entre géneros, la convierte en un referente dentro del ámbito deportivo y cultural de Gipuzkoa. Este evento no solo promueve la actividad física, sino que también refuerza la comunidad y la identidad local.
La próxima edición promete ser una fiesta no solo para los corredores, sino para todos aquellos que se acercan a disfrutar del ambiente festivo que rodea la carrera. Con un creciente número de mujeres participando, se vislumbra un futuro aún más inclusivo en el ámbito del deporte popular, donde cada vez más personas se sienten motivadas a participar y celebrar el esfuerzo colectivo.



























































































