Este domingo, 26 de octubre, se llevará a cabo la 28ª edición de la Salto 15K en Donostia, un evento que ha alcanzado un récord de participación con cerca de 4.000 corredores y corredoras inscritos. Este año, se ha registrado un aumento del 30% en comparación con ediciones anteriores, lo que refleja el creciente interés por esta prueba.
La Salto 15K, que se ha consolidado como un evento inclusivo y sostenible, no solo se enfoca en la competencia, sino que también promueve la práctica deportiva desde una perspectiva social. La carrera ofrece dos distancias adaptadas a diferentes niveles: 15K y 5K, permitiendo la participación de runners, rollers y atletas con movilidad reducida.
El recorrido, que es completamente llano y cerrado al tráfico, comenzará en la Avenida de Madrid, junto al Estadio de Anoeta, y la meta estará ubicada frente al Palacio de Hielo, debido a las obras en el Miniestadio. El circuito atravesará los barrios de Gros, Amara y el Antiguo, manteniendo su característico trazado urbano.
Un aspecto destacado de esta edición es el incremento en la participación femenina, que ya representa el 42% del total de inscritos, alcanzando hasta el 70% en la distancia de 5 kilómetros. Además, más de 800 participantes provienen de fuera de Gipuzkoa, representando a 28 provincias y una decena de países, incluidos Francia, Reino Unido, Alemania e Italia.
La prueba también mantiene su compromiso solidario con el dorsal solidario, cuya recaudación se destinará a Atzegi, una entidad que celebra su 25 aniversario. Este enfoque no solo resalta la importancia de la actividad física, sino que también apoya causas sociales, lo que añade un valor significativo al evento.
La Salto 15K se ha convertido en un referente en el calendario deportivo de Donostia y Gipuzkoa, atrayendo tanto a deportistas locales como a visitantes de otras regiones. Este tipo de competencias no solo fomentan el deporte y la salud, sino que también contribuyen a la dinamización económica de la zona, especialmente en el sector turístico y de la hostelería.
El ambiente festivo que rodea a la carrera, junto con el compromiso de hacer del evento una celebración inclusiva y accesible, convierte la Salto 15K en un acontecimiento esperado por muchos. A medida que los corredores se preparan para la cita, la expectativa crece y la ciudad se alista para recibirlos con los brazos abiertos.
En definitiva, la Salto 15K no es solo una prueba de velocidad, sino un ejemplo de cómo el deporte puede unir a la comunidad y promover valores de convivencia y solidaridad. Con cada edición, este evento reafirma su papel en la promoción de un estilo de vida activo y saludable, destacando la importancia de la inclusión en el ámbito deportivo.



























































































