Este fin de semana marca el segundo tercio de la Liga Asobal, y el equipo de balonmano Irudek Bidasoa Irun se prepara para enfrentar al Bada Huesca a las 20.30 horas. Este partido será el último que jueguen en viernes, ya que el próximo martes se enfrentarán al Montpellier en Artaleku, lo que representa su última cita entre semana de esta temporada.
En una conferencia de prensa previa a la vigésima jornada, Alex Mozas, entrenador del equipo, aprovechó la ocasión para felicitar a los seguidores de la Real Sociedad por su reciente llegada a la final de la Copa del Rey, un evento que representa un motivo de orgullo para el deporte en Gipuzkoa. “Ojalá pueda conseguir el título”, añadió el técnico, destacando la importancia de ese logro.
A pesar de su optimismo, Mozas también enfrentó la realidad de las numerosas bajas que su plantilla sufre actualmente. El entrenador indicó que su equipo llegará «muy mermado» a Huesca, sin contar con varios jugadores clave como Rodrigo Salinas, Iñaki Peciña, Matheus da Silva y Xavi Tuà. Estos ausentes se suman a las bajas recientes de Julen Mujika, Unai Barreto y Gorka Nieto, lo que deja al equipo con un total de siete ausencias significativas.
La plantilla del Bidasoa está compuesta por 17 jugadores, de los cuales solo hay dos porteros. De los quince jugadores restantes, una parte considerable se encuentra entre los descartados o en situación de duda. Para el partido de esta tarde, Mozas planea incluir a ocho jugadores del primer equipo y complementar la convocatoria con miembros del filial Ilcapo Hondarribia, que han sido llamados en los últimos encuentros debido a la situación de lesiones.
El factor emocional también juega un papel crucial en esta situación. Los deportistas anhelan participar y los entrenadores desean contar con todos sus jugadores no solo por el rendimiento en el campo, sino también por el apoyo emocional que representan para el equipo. «Es difícil, tanto para nosotros como para sus compañeros, ver que otros jugadores, amigos en muchos casos, no pueden participar», reflexionó Mozas, lamentándose por aquellos que no han podido vivir experiencias como el reciente partido en Kiel, lo que afecta el ánimo del equipo.
Mozas espera que la afición reconozca el esfuerzo de los jugadores que están sanos y que están dando lo mejor de sí en cada partido. «Están dando el 120%, más de lo que pueden dar», comentó, subrayando el esfuerzo de su equipo para seguir compitiendo a pesar de las adversidades. En este sentido, se mostró esperanzado de que vendrán tiempos mejores para el club.
Con estas circunstancias, el encuentro contra el Bada Huesca se presenta como un reto importante para el Bidasoa. El equipo se prepara para dar lo mejor de sí y buscar la victoria, a pesar de las limitaciones que enfrenta. La implicación emocional y el compromiso de los jugadores serán claves para afrontar este desafío.
Finalmente, la situación del equipo es un recordatorio de la resiliencia que caracteriza al deporte, donde la superación de obstáculos puede llevar a resultados significativos. A medida que avanza la temporada, la comunidad de Gipuzkoa aguarda con expectativa la evolución del Bidasoa y su capacidad para adaptarse a las dificultades que se presentan.
































































































