La Diputación Foral de Gipuzkoa ha confirmado que Bizkaia será la sede de las finales del Grabni, un evento que promete no solo atraer a miles de aficionados, sino también a más de medio millar de pelotaris de diversas regiones como Gipuzkoa, La Rioja, Araba, Bizkaia, Nafarroa e Iparralde. La competición se llevará a cabo el 1 y 2 de mayo en distintas modalidades de pelota, incluyendo línea izquierda y trinkete. Los equipos competirán por alzarse con la prestigiosa txapela, símbolo del triunfo en este deporte.
El torneo se desarrollará a lo largo de siete jornadas, comenzando con una fase de liguilla que se extenderá durante las cinco primeras, seguida de semifinales que se disputarán en Nafarroa y La Rioja, cada una en su respectiva modalidad. Este enfoque no solo garantiza una gran variedad de enfrentamientos, sino que también destaca la importancia de la diversidad en la práctica de la pelota vasca.
Desde la Federación de Euskadi se ha subrayado que el Grabni es más que una simple competición; representa una oportunidad para fortalecer la estructura federativa y potenciar la visibilidad de la pelota vasca. «Este campeonato ilustra la riqueza y amplitud de nuestro deporte, uniendo diferentes especialidades y reforzando la presencia de cada federación», indican fuentes de la organización.
Las expectativas para esta edición son elevadas. Las voces organizadoras han destacado que competiciones como esta poseen un valor especial, ya que permiten a los pelotaris representar a sus federaciones y al mismo tiempo fomentan relaciones más estrechas entre ellas. Se prevé que el evento atraiga no solo a los entusiastas de la pelota, sino también a un público general, creando un ambiente competitivo que resalte el carácter territorial y la rica tradición de este deporte en la región.
Un aspecto clave de esta edición es el compromiso de las autoridades deportivas para asegurar que la competición ofrezca enfrentamientos de alto nivel. Se espera que el evento de 2026, cuya planificación ya ha comenzado, sirva como marco para poner en práctica nuevas ideas y formatos que continúen elevando el perfil de la pelota vasca. «El Grabni no solo busca celebrar la tradición, sino también asegurar un futuro sólido y dinámico para el deporte», concluyen desde la organización.






























































































