Una operación policial en Aginaga, llevada a cabo el pasado martes, ha resultado en la detención de ocho individuos relacionados con una red dedicada al tráfico ilegal de angulas entre Francia y España. Esta intervención, en la que se incautaron 27 kilos de angula viva, se ejecutó a través de un despliegue conjunto entre la Guardia Civil, la policía francesa y Europol, lo que refleja la gravedad del caso y la cooperación internacional necesaria para combatir el contrabando de especies protegidas.
Según información de la Fiscalía de Baiona, los detenidos son acusados de formar parte de una organización que ha estado recolectando y exportando angulas de manera ilegal durante los últimos dos años. Se estima que el valor de la mercancía confiscada podría alcanzar los 600.000 euros en el mercado negro. Esta red no solo ha eludido diversas regulaciones, sino que también ha puesto en peligro la población de una especie que está bajo protección.
La Fiscalía ha detallado que la operación se centró en un recolector con sede en Las Landas que operaba oficialmente para un mayorista francés. El método empleado por la organización consistía en mezclar angulas capturadas legalmente con ejemplares obtenidos de manera furtiva, lo que les permitía introducir ilegalmente estas especies en el mercado legal. De acuerdo con las estimaciones, la red habría transportado clandestinamente más de siete millones de ejemplares en los últimos dos años, burlando los controles sanitarios y ambientales establecidos.
De los ocho detenidos, seis son ciudadanos franceses que enfrentarán cargos por participar en una asociación ilícita para cometer delitos penados con prisión. También se les acusará de posesión, transporte y exportación no autorizada de animales, así como falsificación de documentos. Tras su declaración, estos individuos han quedado en libertad bajo control judicial y con la prohibición de realizar actividades relacionadas con la pesca. A uno de los líderes de la red se le ha impuesto una fianza de 100.000 euros, aunque la situación de los dos arrestados en Gipuzkoa no ha sido aclarada, ya que el caso permanece bajo secreto de sumario.
El operativo se desarrolló en Aginaga, un barrio de Usurbil, donde se realizaron registros en varias localizaciones, incluyendo una vivienda y una nave situada a orillas del río Oria. La intervención se llevó a cabo con la ayuda de la unidad canina de la Guardia Civil, lo que demuestra la meticulosidad del registro. La intervención concluyó con el traslado de las angulas vivas incautadas a un criadero de la Diputación de Gipuzkoa.
Este tipo de operaciones subraya la importancia de la colaboración entre diferentes cuerpos de seguridad para combatir el tráfico de especies protegidas. La consejera María Ubarretxena ha reiterado la necesidad de proteger la biodiversidad y ha resaltado la relevancia de mantener los ecosistemas naturales libres de explotación ilegal. La lucha contra el contrabando de angulas es apenas un ejemplo de un problema más amplio que afecta a numerosas especies en peligro debido a la actividad humana.
La situación pone de manifiesto la necesidad de una mayor concienciación y acciones coordinadas no solo a nivel local, sino también a nivel internacional, para frenar estas actividades ilegales que ponen en riesgo la fauna y flora de nuestra región. La colaboración entre países se convierte en un elemento clave en la protección del medio ambiente y en la promoción de prácticas sostenibles que beneficien tanto a la economía como a la conservación de la naturaleza.






























































































