La reciente pérdida de poder del Gobierno Vasco está llevando al PNV a prestar atención a la situación laboral de algunos de sus exmiembros más relevantes. Mientras muchos de los integrantes nacionalistas del anterior tripartito han logrado reubicar sus carreras profesionales en distintos puestos administrativos, hay un sector cualificado que aún busca su lugar en el ámbito laboral.
Entre los colaboradores más cercanos al ex lehendakari se encuentra Joseba García Bengoetxea, quien, tras desempeñar durante una década el cargo de portavoz del Gobierno vasco, ha encontrado un nuevo empleo en Iberdrola como asesor externo. Su nueva etapa comenzó recientemente en la feria European Future Energy Forum 2009, que tuvo lugar en Barakaldo.
Otro ex miembro del equipo de Ibarretxe, Iñaki Agirre, quien ocupaba el puesto de secretario general de Acción Exterior, ha sido reclutado por la Diputación de Gipuzkoa, presidida por Markel Olano. Su labor se centrará en asesorar al departamento de Movilidad dirigido por Arantza Tapia. Este nuevo rol podría ser un paso hacia una futura coordinación en Gipuzkoa Aurrera, un foro que depende de la mencionada institución foral. Cabe destacar que el PSE de Gipuzkoa había solicitado previamente una comparecencia del diputado general para aclarar si Agirre tendría un papel en este lobby, que incluye a la Diputación, la Cámara de Comercio, el Grupo Mondragón y Adegi.
En paralelo, los socialistas también buscan aclarar la posible contratación de Miren Arzalluz, hija del histórico ex presidente del PNV, Xabier Arzalluz. Ella ha trabajado como conservadora en la Fundación Balenciaga y fue fundamental en un informe sobre la desaparición de piezas del museo dedicado a este famoso diseñador. Actualmente, Arzalluz se ha incorporado al gabinete de Markel Olano, y es posible que su trabajo también tenga relación con Gipuzkoa Aurrera.
Iñaki Agirre se despidió de sus colegas en los centros vascos a finales de mayo, destacando que la situación política ha cambiado debido a la ley de Partidos, que ha afectado a la representación de opciones políticas en el Parlamento vasco. Agirre afirmó que «un solo voto en Álava y unos pocos cientos en Gipuzkoa les va a permitir culminar su estrategia en contra de la mayoría sociológica vasca». Señaló que la alianza entre la derecha y la izquierda españolas ha tenido como objetivo despojar al nacionalismo de su influencia en el gobierno.
Además, durante la última etapa del tripartito, Agirre fue nombrado patrono de la Fundación del Instituto Etxepare, una iniciativa promovida por la entonces consejera de Cultura, Miren Azkarate. Sin embargo, el nuevo Ejecutivo ha decidido abrir un «periodo de reflexión» para evaluar los últimos nombramientos en esta fundación dedicada a la cultura vasca.
Por otro lado, Miren Arzalluz cambia de puesto, dejando su cargo en la Fundación Balenciaga para unirse a la Diputación de Gipuzkoa, mientras enfrenta un contexto judicial complicado debido a su anterior labor. Su informe sobre la desaparición de piezas está bajo la atención de la fiscalía, y ha señalado como responsable al ex alcalde de Getaria, Mariano Camio, quien ya ha testificado ante el Juzgado de Azpeitia.
La lista de reubicaciones incluye también a Belén Greaves Badillo, quien ha pasado a ser asesora del diputado general de Vizcaya, José Luis Bilbao, y colabora estrechamente con Koldo Mediavilla, secretario general de la presidencia foral. Con una larga trayectoria en el ámbito político, Greaves ha ocupado cargos relevantes, incluyendo el de consejera de Comercio, Consumo y Turismo durante el gobierno de José Antonio Ardanza.
Finalmente, Izaskun Moyua, quien ha estado vinculada a Emakunde desde 2005, ha encontrado una nueva oportunidad como asesora especial de la diputada alavesa de Política Social, Covadonga Solaguren, también estrechamente relacionada con Ibarretxe. Moyua, licenciada en Psicología y Ciencias de la Información, retorna a la Diputación alavesa, donde previamente se ocupó de temas relacionados con la discapacidad y los servicios sociales.
La reubicación de estos ex altos cargos del Gobierno Vasco refleja no solo los cambios en la política autonómica, sino también la adaptabilidad de los profesionales en un contexto laboral en constante evolución. Las decisiones del PNV y de las instituciones forales serán claves para entender cómo se estructurará el panorama político en Euskadi en los próximos meses.


























































































