El alcalde de Donostia, Jon Insausti, anunció que la modificación del PGOU para Illarra podría retrasar la construcción de 250 viviendas hasta dos años.
Colectivos como Euskalgintzaren Kontseilua y Bagera se concentraron en Donostia para protestar contra la revocación de la exigencia de euskera en técnicos municipales.