Los teléfonos no dejan de sonar en los bufetes vascos desde que se conoció la sentencia que condena a Toyota a indemnizar con 2.100 euros al propietario de un vehículo del grupo Volkswagen. El fallo, dictado por el juez Pedro Malagón, aplica la figura de la solidaridad impropia y permite que los consumidores perjudicados por el cártel de precios que operó entre 2006 y 2013 presenten demandas contra cualquiera de las marcas sancionadas, aunque su coche pertenezca a otro fabricante.
Según el recuento realizado en la Dirección General de Tráfico (DGT), más de 50.000 personas en Euskadi —14.000 de ellas en Gipuzkoa— podrían estar afectadas. La sentencia devuelve la esperanza especialmente a los clientes de Volkswagen, que hasta ahora permanecían en un limbo jurídico al haber superado el plazo de prescripción para demandar a la multinacional alemana. Ahora podrían recuperar una media de 2.000 euros reclamando a otras marcas del cártel, como Peugeot, Renault, Opel, Citroën o Volvo.
Plazos de prescripción: actuar antes de que termine 2026
Borja Ocio, del despacho Hidalgo Abogados y Asesores —la firma que defendió al cliente indemnizado—, explica que la clave está en interrumpir cuanto antes el plazo de prescripción de cinco años. «Seas o no del grupo Volkswagen, el plazo termina este 2026, salvo si remites una comunicación fehaciente anunciando que vas a ejercitar una reclamación. El contador se pone de nuevo a cero», detalla.

Las fechas límite varían según la marca: 20 de abril para Citroën, Peugeot, Chevrolet, Volkswagen, Seat, Audi, Skoda y Porsche; 6 de mayo para Renault, Dacia y Volvo; 13 de mayo para Ford, Chrysler, Fiat, Jeep, Alfa Romeo y Lancia; 17 de mayo para Hyundai; y 31 de mayo para BMW. Para iniciar los trámites, el afectado puede solicitar copia del impuesto de matriculación ante la hacienda foral correspondiente, donde constará la factura del concesionario. En Gipuzkoa, el proceso tarda aproximadamente un mes.
De momento, Hidalgo Abogados no está presentando demandas, sino interrumpiendo plazos a la espera de que Toyota recurra y la Audiencia Provincial de Gipuzkoa confirme la posibilidad de reclamar por solidaridad impropia. La marca japonesa dispone de 20 días hábiles desde la notificación del fallo, producida el 19 de enero, para interponer el recurso.
Más de 300 reclamaciones pendientes en Euskadi
Desde la Unión de Consumidores de Euskadi, el abogado Manu Urkiri confirma el interés que ha suscitado la sentencia: «Hemos recibido varias visitas y, sobre todo, muchas llamadas. Lo más importante del fallo es que acaba con la incertidumbre». La asociación acumula un centenar de demandas en Gipuzkoa en los últimos tres años y prevé que 2026 sea un ejercicio intenso en consultas y reclamaciones.
En Bizkaia, la abogada Isabel Gorostiaga, de la misma entidad, corrobora que el teléfono vuelve a sonar con fuerza. «Tenemos más de 200 reclamaciones pendientes relacionadas con Volkswagen y también hemos obtenido sentencias favorables en esta línea», señala.
El origen del caso se remonta a 2015, cuando la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) sancionó a 34 marcas por pactar precios entre febrero de 2006 y agosto de 2013, una práctica que encareció los vehículos entre 2.000 y 9.000 euros. Diversas fuentes estiman que unos ocho millones de consumidores podrían estar afectados en todo el país.





























































































