Este viernes, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el lehendakari Imanol Pradales se reunieron en La Moncloa para acordar un nuevo paquete de transferencias al País Vasco. En esta reunión, el líder vasco aprovechó la oportunidad para solicitar el traslado temporal del Guernica de Pablo Picasso, considerándolo un gesto de «reparación simbólica».
El pacto, que se formalizó a través de la Comisión Bilateral de Cooperación Estado-Euskadi, incluye la creación de un organismo conjunto que permitirá al Gobierno vasco participar en la gestión de los aeropuertos de Bilbao, Vitoria y San Sebastián. Según Pradales, el objetivo de esta medida es mejorar la conectividad en la región y fortalecer la capacidad de decisión sobre estas infraestructuras estratégicas.
El lehendakari ha expresado su satisfacción con el paquete que incluye siete transferencias, asegurando que se ha logrado cumplir con la primera fase del calendario acordado entre ambos gobiernos. Sin embargo, destacó que “queda mucho por hacer” e instó a acelerar los trabajos para cerrar una segunda fase antes del verano.
Además de la gestión aeroportuaria, el acuerdo contempla el traspaso de competencias al Instituto Vasco de Finanzas, lo que permitirá mejorar el acceso a financiación para empresas y pymes en colaboración con el Instituto de Crédito Oficial. También se han acordado nuevas atribuciones relacionadas con los centros de reconocimiento de conductores, la formación en seguridad privada, la gestión de seguros agrarios y el control en aguas interiores y exteriores, incluyendo la pesca.
Por su parte, el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, ha defendido la política de transferencias del Gobierno, señalando que desde 2018 se han acordado cerca de cuarenta traspasos a distintas comunidades autónomas. Torres aseguró que estas transferencias son completamente compatibles con la Constitución y el Estatuto de Gernika.
La solicitud del Guernica
En el marco de esta reunión, Pradales también ha situado la solicitud del Gobierno vasco para el traslado temporal del Guernica al Museo Guggenheim Bilbao como un tema central. La propuesta incluye exhibir la famosa obra entre octubre de 2026 y junio de 2027, coincidiendo con el 90 aniversario del bombardeo de la localidad vasca.
El lehendakari ha argumentado que este movimiento tendría tanto un valor simbólico como político, considerándolo un gesto de “memoria histórica” y “reparación” hacia el pueblo vasco. A su juicio, esta iniciativa no solo permitiría reflexionar sobre las consecuencias de la guerra, sino que también enviaría un mensaje al mundo sobre “la atrocidad de las dictaduras”.






























































































