El próximo lunes, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se reunirá con el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, en un contexto de alta tensión política. Este encuentro bilateral surge tras la reciente convocatoria del Gobierno para discutir la posibilidad del envío de tropas de paz a Ucrania, una decisión que ha generado un intenso debate entre los partidos políticos españoles.
El equipo de Sánchez y el de Génova, la sede del PP, establecieron contacto este martes para coordinar la reunión. Feijóo había propuesto inicialmente el 19 de enero, lo que marca una brecha de diez meses desde su último encuentro. Sin embargo, el líder del PP ha planteado condiciones, pidiendo que se amplíen los temas a discutir en relación con la política exterior, lo que indica su reticencia a brindar apoyo sin un marco más amplio de discusión.
Durante los últimos meses, la tensión entre ambos líderes ha aumentado significativamente. Este pasado domingo, Feijóo insinuó la posibilidad de una futura imputación de Sánchez en el contexto de los problemas legales que enfrenta el Gobierno. En medio de esta lucha política, la Moncloa busca que el PP participe activamente en la discusión sobre el envío de tropas, aunque los populares han confirmado su asistencia con reservas.
El gabinete de Feijóo ha declarado: “Desde el Partido Popular hemos solicitado ampliar el objeto de la misma porque nuestra responsabilidad no es hablar de lo que Sánchez necesita, sino de todo lo que preocupa a los españoles”. Los populares desean obtener información sobre los compromisos de España en materia de defensa y las prioridades estratégicas en política exterior. Además, han advertido que no apoyarán decisiones en defensa que se presenten de manera aislada, señalando la necesidad de someter a votación vinculante todo el presupuesto y estrategia militar.
Las fuentes del Gobierno Vasco han respondido afirmando que el presidente está dispuesto a recibir al líder de la oposición y a explicarle los cambios geopolíticos actuales. Se espera que Sánchez informe a Feijóo sobre la estrategia de seguridad y diplomacia que el Gobierno ha estado implementando, la cual se ha presentado de manera regular ante el Congreso y los medios de comunicación.
La postura del PP se complica aún más al considerar que otros líderes europeos de su partido, como el canciller alemán, Friedrich Merz, y el primer ministro polaco, Donald Tusk, han expresado su apoyo a la misión de envío de tropas. A pesar de esto, el Partido Popular sigue mostrando reticencias. Durante la clausura de la 28ª reunión interparlamentaria del PP en A Coruña, Feijóo enfatizó que no apoyarán propuestas del Gobierno sin contar con datos claros y condiciones explícitas. “Si creen que van a tener el apoyo del Partido Popular sin datos, sin condiciones, sin explicaciones, que se olvide”, afirmó.
La situación se complica más con la reacción del secretario general del PP, Miguel Tellado, quien criticó la utilización de temas de seguridad nacional como “cortinas de humo” para desviar la atención de los problemas parlamentarios del Gobierno. La presión sobre Sánchez ha aumentado, y desde Vox se ha acusado al PP de convertirse en un “balón de oxígeno” para el presidente, indicando que la reunión se produce en un momento crítico de la legislatura.
La semana pasada, Sánchez había anunciado el inicio de contactos con todos los grupos políticos, excluyendo a Vox, para el envío de tropas a Ucrania. Este despliegue militar incluiría instructores y observadores dentro de una misión europea destinada a reforzar la defensa de Kiev una vez se alcance un alto el fuego. Sin embargo, la autorización del Congreso, que actualmente se encuentra fragmentado, será necesaria para avanzar en esta iniciativa. Entre los partidos, Sumar ha mostrado apertura a la participación, mientras que el PNV y EH Bildu adoptan una postura más cautelosa, y Podemos y BNG han rechazado la propuesta.
En un contexto de incertidumbre, el Gobierno Vasco se enfrenta a la difícil tarea de gestionar no solo la política exterior, sino también las tensiones internas con sus socios de investidura. La situación en Ucrania, un tema de creciente preocupación, podría tener implicaciones significativas para la política española, especialmente si se confirman despliegues militares en el futuro cercano. La próxima reunión entre Sánchez y Feijóo podría ser clave para definir el rumbo de estas discusiones y la posición del PP en relación con el Gobierno.



























































































