El consejero de Sanidad, Rafael Bengoa, ha anunciado su transición hacia una nueva etapa profesional, dejando su cargo en el Gobierno Vasco. Con una reconocida trayectoria en la gestión sanitaria, Bengoa ha sido un pilar fundamental en la reforma del sistema de salud vasco durante los últimos años. Su enfoque ha estado centrado, especialmente, en atender a los pacientes con enfermedades crónicas, un sector que requiere atención especial y recursos adecuados.
Nacido en Caracas en 1952, Bengoa ha tenido una carrera internacional destacada, incluyendo su participación en la Organización Mundial de la Salud (OMS) y su colaboración en la reforma sanitaria durante la presidencia de Bill Clinton en Estados Unidos. Su experiencia le ha permitido abordar los desafíos del sistema de salud desde una perspectiva innovadora, buscando soluciones que prioricen las necesidades de los pacientes, especialmente aquellos con patologías incurables.
En su reciente labor, ha creado una red social como herramienta para apoyar a los enfermos crónicos, un enfoque que pretende humanizar y personalizar la atención sanitaria. Esta iniciativa se ha convertido en un ejemplo a seguir, no solo en Euskadi, sino también en otras comunidades autónomas como Navarra y Castilla y León, donde su modelo ha despertado interés.
Durante su gestión, Bengoa ha enfrentado numerosas dificultades, incluyendo enfrentamientos con la industria farmacéutica y decisiones controvertidas del Ministerio de Sanidad, como el copago farmacéutico. Sin embargo, su enfoque siempre ha estado orientado hacia la sostenibilidad del sistema de salud, buscando transformar los centros de atención para adaptarlos a las necesidades de los pacientes crónicos. “Una sanidad sostenible es posible”, ha afirmado en diversas ocasiones, defendiendo la idea de que los cambios necesarios están al alcance si se implementan correctamente.
Su salida del Gobierno Vasco se producirá en un momento en el que se anticipa un cambio político, dado que se espera que el PNV regrese a la administración autonómica. A partir de ese momento, Bengoa asumirá un rol como asesor en un grupo de trabajo en Estados Unidos que se ocupa de implementar la reforma sanitaria de Barack Obama, un reconocimiento a su labor en Euskadi y a su experiencia acumulada.
Si bien ha sido un líder discreto, su trabajo ha aumentado su perfil político y su visibilidad en el ámbito sanitario. En sus últimos años, ha sido objeto de un control más exhaustivo por parte de la oposición y los medios, lo que ha amplificado las expectativas sobre su gestión y resultados. A pesar de los recortes y dificultades, Bengoa ha mantenido su compromiso con una atención centrada en el paciente, enfatizando la necesidad de adaptar el sistema sanitario a la realidad de la cronicidad.
La salida de Bengoa representa un cambio significativo en la sanidad vasca, aunque su legado continúa vigente. Su visión sobre la atención a los crónicos y su enfoque en la sostenibilidad del sistema marcarán el rumbo del futuro sanitario en la comunidad. A medida que el nuevo equipo asuma responsabilidades, el impacto de sus reformas seguirá siendo un tema de debate y evaluación en los próximos años, especialmente en un contexto donde la atención a la salud pública se encuentra bajo constante revisión.
































































































