En un hecho sin precedentes, la icónica obra ‘Guernica’ de Pablo Picasso podría trasladarse a Euskadi. Esta posibilidad surge tras el encuentro entre el lendakari Imanol Pradales y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Según Pradales, el traslado del lienzo representaría un gesto significativo de memoria histórica y una «reparación simbólica» hacia el pueblo vasco, al mismo tiempo que enviaría un mensaje global sobre las atrocidades de la guerra y el impacto de las dictaduras.
La solicitud no es nueva. La primera vez que el Gobierno autonómico solicitó el traslado fue en 1997, coincidiendo con la inauguración del Museo Guggenheim de Bilbao. Sin embargo, el Gobierno Vasco argumentó que motivos de conservación y fragilidad del cuadro impedían su traslado. En 2006, se repitió la petición, también desestimada por razones similares relacionadas con la integridad de la obra.
Durante la comparecencia posterior a la reunión en Moncloa, Pradales propuso que ‘Guernica’ se exponga en el Museo Guggenheim de Bilbao entre el 1 de octubre de 2026 y el 30 de junio de 2027, coincidiendo con el 90 aniversario del primer Gobierno Vasco y del bombardeo de Gernika. Este traslado también se plantea como una forma de enmendar el pasado, recordando los horrores de la guerra y transmitiendo una lección actual sobre la necesidad de evitar que tales tragedias se repitan.
El lendakari ha reconocido haber mantenido conversaciones con Ernest Urtasun, ministro de Cultura, para facilitar el traslado de la obra, que ha permanecido en España desde su regreso del exilio en Nueva York en 1981. La vicelehendakari y consejera de Cultura, Ibone Bengoetxea, se reunió el pasado martes con el ministro para solicitar un análisis de las posibilidades técnicas y los costos involucrados en el traslado provisional del ‘Guernica’ a Euskadi.
Aclarando que no se ha solicitado un informe sobre la conservación del cuadro, como el que recientemente hizo público el Museo Reina Sofía, Pradales ha solicitado en cambio un estudio sobre las condiciones que harían viable el traslado de una de las obras más emblemáticas del arte español. Se están evaluando los procedimientos que permitirían asegurar la seguridad de la obra durante el traslado, aunque aún no se ha decidido si este será posible y bajo qué condiciones.
Las conversaciones continuarán tras la Semana Santa con representantes de Cultura de ambos gobiernos, con la intención de avanzar en esta histórica reivindicación para Euskadi. «Me parecería un grave error político cerrar la puerta», ha subrayado Pradales, recordando que este reclamo ha sido un tema recurrente entre los diferentes lendakaris a lo largo de los años.
A medida que se desarrollan las negociaciones, la posibilidad de que ‘Guernica’ pise por primera vez el suelo vasco sigue siendo incierta, dependiendo de los estudios e informes que garanticen la seguridad de la obra maestra de Picasso. La intención es que este traslado no sea solo un acto simbólico, sino una acción que resuene con el legado de resistencia y memoria histórica del pueblo vasco.





























































































