La secretaria del Euzkadi Buru Batzar del PNV, Maitane Ipiñazar, ha solicitado al Gobierno español que lleve a cabo las transferencias pendientes del Estatuto de Gernika para asegurar un cumplimiento completo, señalando que es «una deuda que tiene que saldar». Esta declaración se dio en el contexto de un encuentro en Bilbao, donde Ipiñazar valoró el acuerdo firmado recientemente entre los gobiernos central y vasco. Este acuerdo contempla el traspaso a Euskadi de diferentes subsidios, incluyendo los de desempleo y prestaciones familiares de la Seguridad Social.
Ipiñazar destacó la significancia de estos traspasos, que representan un avance hacia «más autogobierno y bienestar para los vascos», especialmente después de 46 años desde la aprobación del Estatuto. A pesar de este progreso, la secretaria del PNV indicó que el proceso no fue sencillo, mencionando que se enfrentaron a «resistencias» ofrecidas «a última hora» por parte del Ejecutivo central, lo que dificultó alcanzar un consenso.
La secretaria enfatizó que, aunque se han logrado avances, «esto no ha finalizado». Afirmó que ya se han comenzado las negociaciones para abordar las transferencias que aún están pendientes, instando al Gobierno a cambiar la manera de negociar, ya que el enfoque actual no es el más adecuado. Ipiñazar propuso un enfoque más ordenado y estructurado para garantizar que se complete el cumplimiento del Estatuto, al que se refirió como «una deuda que el Gobierno español tiene que saldar».
Sin querer establecer plazos específicos para la finalización de estas negociaciones, Ipiñazar subrayó la importancia de avanzar «poco a poco» y de que se respete lo acordado. En este sentido, reiteró que «todas las transferencias pendientes son prioritarias», lo que refleja la urgencia que siente en la necesidad de un mayor autogobierno para la comunidad vasca.
Este impulso por parte del PNV para obtener un cumplimiento completo del Estatuto de Gernika es un tema recurrente en la política vasca, donde la búsqueda de un mayor autogobierno es una de las demandas más persistentes de la sociedad. La historia de las transferencias y la autonomía en Euskadi está marcada por numerosas negociaciones y tensiones entre el Gobierno central y las instituciones vascas, lo que hace que cada avance sea significativo.
Ipiñazar también expresó que los logros recientes no deben llevar a la complacencia, instando a seguir trabajando para asegurar que todos los aspectos del Estatuto sean finalmente implementados. La importancia de estas transferencias radica no solo en el fortalecimiento del autogobierno, sino también en la mejora del bienestar social de los ciudadanos vascos, un aspecto clave en la agenda política del PNV y en la historia reciente de Euskadi.





























































































