Los sindicatos nacionalistas ELA y LAB, junto con otras organizaciones afines, han convocado una huelga general para el próximo martes, 17 de marzo, en el País Vasco y Navarra. El objetivo de esta movilización es exigir que estas comunidades tengan la capacidad de determinar un salario mínimo interprofesional (SMI) propio, proponiendo elevarlo a 1.500 euros mensuales en 14 pagas al año. La convocatoria cuenta con el respaldo de 1.750 comités de empresa y más de un centenar de agentes sociales, tal como señalaron los organizadores.
El lema de la movilización, “Decidir aquí el salario mínimo. SMI de 1.500 euros”, refleja la postura de los sindicatos, que han recibido el apoyo de Steilas, Hiru y Etxalde. Sin embargo, UGT y Comisiones Obreras no se han sumado a esta huelga. Estas dos organizaciones defienden un incremento del SMI, pero prefieren que se realice a través de la negociación colectiva y mediante la fijación de salarios mínimos en convenios. Desde el ámbito político, la huelga recibe respaldo de Bildu, Podemos, Sumar y Geroa Bai, mientras que la mayoría representada por el PNV, PSE-EE y PP se opone a ella.
Este año, el SMI establecido en España asciende a 1.221 euros mensuales, lo que supone un incremento del 3,1%, tras el acuerdo alcanzado entre el Ministerio de Trabajo y las centrales sindicales CC OO y UGT a finales de enero. Esta mejora beneficia a aproximadamente 2,5 millones de personas, según informó la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz. La propuesta de un salario mínimo por convenio en el País Vasco, que alcanzaría los 1.500 euros, ha conseguido unir a los sindicatos ELA, LAB, UGT y CC OO en un esfuerzo por negociar con la patronal vasca Confebask. Sin embargo, este intento no tuvo éxito debido a la negativa de los empresarios a sentarse a dialogar sobre el tema.
Ante la falta de acuerdo, los sindicatos nacionalistas decidieron recurrir a la vía judicial para forzar a Confebask a discutir sobre el SMI propio. Sin embargo, en febrero, el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) desestimó la demanda, argumentando que la negociación de este asunto es competencia exclusiva del Estado. Según los empresarios, una elevación del SMI a 1.500 euros podría comprometer la competitividad y sostenibilidad de las empresas en la región, ya que en el País Vasco se registran los salarios más altos y las jornadas más cortas de España.
Paralelamente, se intentó llevar el aumento salarial por la vía parlamentaria, pero fracasó. La Cámara vasca rechazó la iniciativa legislativa parlamentaria (ILP) que los sindicatos habían tramitado con el respaldo de 138.495 firmas, la cual pedía a las Cortes Generales que habilitaran a las comunidades autónomas para establecer sus propias políticas en este ámbito. Este rechazo fue impulsado por los votos en contra del PNV, PSE-EE, PP y Vox.
Con miras a la huelga general programada, el secretario confederal de Acción Sindical de CC OO, Javier Pacheco, expresó que la demanda de un salario mínimo propio «está fuera del orden de las posibilidades reales» y, por tanto, está «condenada a la frustración». Cabe recordar que la última huelga general en el País Vasco tuvo lugar en 2020, siendo la anterior en 2013, convocada en ese entonces para exigir derechos laborales, pensiones dignas y mejores condiciones de vida.
El Gobierno Vasco aprobó el 13 de marzo una orden que establece los servicios mínimos que deben garantizarse durante la jornada de huelga. El transporte público deberá operar al menos al 30% de su capacidad, mientras que en los hospitales deben funcionar los turnos mínimos correspondientes a un día festivo. En educación, se garantiza la presencia de al menos un docente por cada etapa educativa.
Los sindicatos han convocado a los trabajadores a comenzar las movilizaciones a las 5:00 con piquetes en los principales centros de trabajo. A las 11:00, se realizarán «columnas de trabajadores» en las capitales para unirse a las manifestaciones principales, que están previstas para las 12:30. También se contemplan protestas a las 18:00 en Bilbao, Vitoria, San Sebastián y Pamplona, lo que indica un amplio seguimiento de esta convocatoria.




























































































