Los accionistas de Talgo han dado su visto bueno al plan de reestructuración de capital que permitirá la salida del fondo británico Trilantic y la entrada de Sidenor, que se hará con el 29,76% de la compañía fabricante de trenes. Esta transformación también contará con aportaciones por parte del Estado y del Gobierno Vasco, que se convertirán en nuevos accionistas de Talgo.
La aprobación tuvo lugar en una junta extraordinaria celebrada el viernes, donde se logró un quórum del 58,4% y un respaldo del 97% para todos los puntos tratados. Esto permite a la empresa establecer un nuevo esquema financiero que asegure su futuro.
El presidente de Talgo, Carlos Palacio Oriol, comentó que estos acuerdos son «indispensables» para proteger el futuro de la compañía y salvaguardar los intereses de accionistas, trabajadores, clientes y acreedores. Para Talgo, este proceso ha sido largo y complicado, ya que han pasado dos años desde que se planteó la salida de Trilantic.
Durante este periodo, la empresa tuvo que enfrentar la negativa del Gobierno español a una oferta pública de adquisición (OPA) por parte de un consorcio húngaro, al considerar que Talgo es un activo estratégico para el país. Además, surgieron preocupaciones por las conexiones del consorcio húngaro con el Ejecutivo de Víctor Orbán y sus lazos con Rusia, como advirtió el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Talgo ha lamentado que la incertidumbre generada por este período de negociaciones ha afectado negativamente al desarrollo de la actividad de la compañía, deteriorando su posición competitiva. La empresa destacó que el marco accionarial inestable ha traído consigo importantes dificultades en su gestión y ha perjudicado significativamente su situación económica.
En este contexto, la empresa también ha señalado que la oferta húngara alcanzaba los 5 euros por acción, mientras que Trilantic finalmente venderá su participación a 4,25 euros por acción. La entrada de Sidenor es vista como un paso estratégico para garantizar la continuidad del proyecto empresarial, que se encuentra ya en fase de ejecución y se formalizará en breve.
Aparte de esta reestructuración, los accionistas aprobaron un aumento de capital de 45 millones de euros, así como la emisión de 300 bonos convertibles en acciones ordinarias por un valor de 30 millones de euros, y otros 750 bonos convertibles que suman 75 millones. También se ha aceptado la formalización de un contrato de financiación sindicado de hasta 770 millones con BBVA y CaixaBank, además de una línea de avales de hasta 500 millones con garantía parcial de la Compañía Española de Seguros de Crédito a la Exportación (CESCE).
En otro aspecto, se ha decidido reducir el número de miembros del Consejo de Administración de diez a ocho. La Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), que estará entre los futuros accionistas, propuso a Juan Antonio Sánchez Corchero como nuevo consejero dominical. Sánchez Corchero es un destacado empresario, actual presidente de la patronal alavesa (SEA) y del Grupo Aspasia, además de tener un papel activo en otras organizaciones empresariales.
Con estas decisiones, Talgo busca no solo estabilizar su situación financiera, sino también posicionarse de manera más competitiva en el sector ferroviario, crucial en el contexto actual del transporte en España y Europa. La compañía espera que estas medidas faciliten un crecimiento sostenible y una mejora en su operatividad a largo plazo.





























































































