La política vasca ha sido sacudida por la anunciada decisión de Laura Mintegi de dejar su puesto como portavoz de EH Bildu en el Parlamento. Su salida, comunicada por la mesa nacional de la coalición, se produce dos años después de su ascenso a la primera línea política, donde se postuló como alternativa al lehendakari Iñigo Urkullu. La cita menciona que Mintegi abandonará su escaño en septiembre por razones personales, aunque continuará dentro de la coalición.
Mintegi, que ha estado alejada de Euskadi por vacaciones, ha hecho llegar una emotiva carta de despedida a la prensa en la que expone su intención de seguir comprometida con la política, pero desde su lugar como profesora en la Universidad del País Vasco (UPV). En su misiva, utiliza una metáfora relacionada con el tour de Francia, afirmando que «termina una etapa, pero no el tour», lo que sugiere que mantiene su deseo de contribuir a los desafíos que enfrentan los independentistas.
La política navarra ha querido expresar su agradecimiento a los ciudadanos que la han apoyado, así como a sus compañeros de grupo parlamentario y a los medios de comunicación. En su carta, subraya que es responsabilidad de las personas que se identifican con la izquierda reivindicar sus ideas sin delegar esa tarea. Además, hace hincapié en la necesidad de que los euskaldunes, las mujeres y los inmigrantes no sean penalizados por su identidad o situación.
El futuro de su escaño es incierto, aunque en la lista de EH Bildu por Bizkaia destacan nombres como el de Iker Casanova, quien fue condenado a siete años de prisión por el macrosumario 18/98, y la abogada Jone Goirizelaia. La salida de Mintegi representa una pérdida notable para la coalición, que ha visto en ella una voz más conciliadora, enfocada en la pedagogía y el diálogo, en contraste con la confrontación política habitual.
Durante su tiempo en el Parlamento, Mintegi ha manifestado su descontento por la polarización del debate político, señalando que su rol ha ido disminuyendo en comparación con otros miembros de su partido, como Hasier Arraiz, quien ha adquirido más protagonismo, especialmente en asuntos relacionados con la autodeterminación. Este cambio de liderazgo resalta una evolución en las dinámicas dentro de EH Bildu, donde debates complejos vinculados al final de ETA y la memoria histórica han cobrado mayor relevancia.
En el ámbito del debate parlamentario, Julen Arzuaga ha sido señalado como el segundo portavoz y se ha convertido en la figura encargada de manejar los temas más delicados de la agenda política de la izquierda abertzale. Su ascenso indica un cambio en la forma en que EH Bildu aborda estos asuntos, que han sido críticos para el futuro del movimiento.
Con la despedida de Laura Mintegi, EH Bildu se enfrenta a un nuevo capítulo que podría redefinir su imagen y estrategia política. La dinámica interna del partido y la respuesta del electorado serán claves en esta transición, y su legado como portavoz centrada en el diálogo y la pedagogía podría marcar un camino que otros sigan. La política vasca seguirá observando con atención cómo se desarrollan estos cambios en un contexto donde la búsqueda de soluciones y consensos es más necesaria que nunca.































































































