La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha criticado las demandas nacionalistas que proponen el traslado temporal del famoso cuadro «Guernica» de Pablo Picasso a Euskadi. En un mensaje difundido por redes sociales, Ayuso calificó estas pretensiones de «ciegas, absurdas y catetas», refiriéndose específicamente a las declaraciones del presidente del EBB del PNV, Aitor Esteban, quien considera viable dicha acción si hay «voluntad política».
La semana pasada, el Gobierno Vasco presentó formalmente al ministro de Cultura, Ernest Urtasun, la solicitud para que el «Guernica» sea exhibido temporalmente en el Museo Guggenheim de Bilbao. Este periodo abarcaría desde el 1 de octubre de 2026 hasta el 30 de junio de 2027, coincidiendo con el 90º aniversario del bombardeo de Gernika y la constitución del primer Gobierno Vasco.
Sin embargo, un informe reciente del Museo Reina Sofía desaconseja el traslado, argumentando que el cuadro es esencial para la colección del museo. En respuesta a estas críticas, Ayuso señaló que la arquitectura y el arte en Euskadi son de procedencias diversas y no deberían ser motivo de discusión nacionalista. «El Palacio Euskalduna es obra de un madrileño; el puente Zubizuri, de un valenciano; el Kursaal, de un navarro», subrayó.
Por su parte, el lehendakari Imanol Pradales ha afirmado que es necesario que el Gobierno central muestre «valentía política» para llevar a cabo el traslado del «Guernica». Durante su intervención en el acto de celebración del Aberri Eguna en Bilbao, cuestionó la falta de acción del Ejecutivo español, comparando el traslado del cuadro a la exhumación de Franco de su tumba. «¿Sacaron a Franco de su tumba y no son capaces de traer un cuadro a Euskadi?» planteó Pradales ante los asistentes.
El lehendakari enfatizó que el traslado del famoso cuadro sería un importante gesto de reconocimiento hacia el pueblo vasco y una contribución a la memoria democrática. «La pelota está en su tejado. Que respondan», insistió, acentuando la necesidad de una respuesta clara del Gobierno español sobre esta cuestión.
A lo largo de los años, el Gobierno Vasco ha reiterado su petición de que el «Guernica» sea exhibido en el Guggenheim, argumentando que esto debería ser parte de un esfuerzo más amplio por reparar la memoria histórica del pueblo vasco. Pradales considera que este gesto podría ser un poderoso símbolo en un contexto global marcado por conflictos y regímenes autoritarios.
En sus declaraciones, Pradales también criticó la rapidez con la que ciertos sectores de la política española han reaccionado ante la propuesta, sugiriendo que la oposición al traslado es una cuestión de falta de entendimiento de lo que representa el «Guernica». «Le ha faltado tiempo a la ‘derechona’ española y a todos sus altavoces mediáticos para ‘poner el grito en el cielo'», afirmó.
En cuanto a la postura de Aitor Esteban, este reafirmó que la cuestión del traslado es también una cuestión de «voluntad política». En una entrevista, expresó su incredulidad ante los argumentos en contra del traslado, señalando que las técnicas de conservación y traslado han mejorado significativamente en los últimos años. «No me lo trago. Las técnicas de cuidado y traslado han mejorado sustancialmente. Creemos que es posible hacerlo», afirmó Esteban.
Además, Esteban no dudó en responder a los comentarios de Ayuso, quien había calificado como «cateto» el deseo de trasladar el «Guernica». El presidente del PNV contrapuso esta visión con la crítica a lo que consideró una trivialización de la identidad nacional, sugiriendo que los verdaderos intereses no se limitan a actividades banales como «tomarse una caña en una terraza».
La controversia sobre el traslado del «Guernica» sigue siendo un tema candente en el debate político actual. La respuesta del Gobierno español a esta solicitud podría tener implicaciones significativas no solo para la memoria histórica del País Vasco, sino también para las relaciones entre diferentes comunidades en España. La cuestión pone de relieve el delicado equilibrio entre la cultura, la política y la historia en un contexto donde las identidades nacionales y regionales siguen siendo objeto de intenso debate.




























































































