La comisión Koldo en el Congreso de los Diputados comenzará el lunes 22 de abril con las declaraciones del exministro de Sanidad y líder del PSC, Salvador Illa, así como la presidenta del Tribunal de Cuentas, Enriqueta Chicano. Este acuerdo fue alcanzado por la mayoría de los grupos parlamentarios, incluidos el PSOE y sus aliados.
Durante cuatro meses, se prevé que comparezcan hasta 134 personas, aunque podría haber más, según lo indicado por el presidente de la comisión, Alejandro Soler. Este organismo se centra en la investigación de las adquisiciones de material sanitario realizadas durante la pandemia, dando especial relevancia al llamado caso Koldo. Soler ha señalado que es fundamental que Illa, quien tuvo un papel decisivo en el manejo de la crisis sanitaria, aporte información sobre las decisiones adoptadas en ese contexto.
El mismo lunes 22 de abril, Illa será citado a las 16 horas, mientras que la presidenta del Tribunal de Cuentas comparecerá a las 11 horas. Las audiencias se desarrollarán en un entorno donde se examinará cómo las administraciones públicas gestionaron la compra de material sanitario, incluyendo las controversias que rodean al caso Koldo.
Ese mismo día, el Senado también inicia su propia comisión de investigación impulsada por el PP, que contará con la comparecencia de Koldo García, un exasesor del exministro José Luis Ábalos, quien está siendo investigado. Illa deberá asistir a la Cámara Alta el miércoles 24 de abril, dos días después de su comparecencia en el Congreso.
El listado de 134 comparecientes en el Congreso es el resultado de un consenso entre el PSOE y sus socios como Sumar, ERC, Junts, PNV y EH Bildu. Este acuerdo incluye nombres que no habían sido mencionados anteriormente por los socialistas, como el exministro Ábalos y dos empresarios implicados en el caso Koldo: Juan Carlos Cueto y Víctor Aldama. Asimismo, se incluyen figuras de consenso como la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, y el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno.
A pesar del consenso en la mayoría de los nombres, no ha habido acuerdo para citar a Alberto Núñez Feijóo, líder del PP, ni a ciertos familiares de Ayuso, cuya inclusión fue solicitada por otros grupos. Además, la lista también incluye a cargos técnicos como la presidenta de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) y el fiscal contra la corrupción.
El vicesecretario del PP, Elías Bendodo, ha denunciado que de los 134 comparecientes, solo 20 están directamente relacionados con el caso Koldo. Bendodo ha calificado esta situación como un intento de desviar la atención de los problemas que afectan al PSOE y al entorno del presidente del Gobierno.
Por su parte, Vox ha criticado la creación de esta comisión, tildándola de «paripé» y «teatro», argumentando que es «materialmente imposible» escuchar a todos los comparecientes en un periodo de cuatro meses. En contraposición, la portavoz de Sumar en la comisión, Aína Vidal, ha expresado su confianza en que podrán gestionar adecuadamente los tiempos y prioridades.
Desde Junts, Pilar Calvo ha manifestado que esta comisión representa una oportunidad para que Illa rinda cuentas sobre su gestión, señalando que su centralización de las compras perjudicó a las comunidades autónomas. En el mismo sentido, Francesc-Marc Álvaro de ERC ha solicitado explicaciones, aunque ha enfatizado que su objetivo no es político, sino aclarar lo sucedido durante la crisis.
A pesar de que Podemos no está representado en esta comisión, su portavoz ha indicado que las exclusiones de ciertos nombres, como los familiares de Ayuso, sugieren un acuerdo tácito entre el PP y el PSOE.
Con estas comparecencias, la comisión Koldo promete arrojar luz sobre las decisiones tomadas en un periodo crítico para la salud pública del país. La atención se centrará en cómo se gestionaron las compras sanitarias y la responsabilidad de los actores políticos durante la pandemia.





























































































