El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, ha manifestado su descontento hacia lo que considera interferencias de administraciones públicas en el ámbito empresarial. Durante su intervención este miércoles, Moreno se refirió específicamente al papel del Gobierno Vasco en la reciente operación comercial relacionada con la empresa sevillana Ayesa y criticó también las intervenciones del Gobierno central en las OPAs y decisiones empresariales. «No es razonable», enfatizó, al mismo tiempo que defendió un modelo andaluz que prioriza la eliminación de obstáculos regulatorios y fiscales para fomentar el crecimiento económico.
Las declaraciones de Moreno se producen en un momento en el que el presidente de Kutxabank, Antón Arriola, anunció un incremento del 10% en la plantilla de todas las sedes de la entidad. Esta noticia llega después de que se conociera la venta de la división digital de Ayesa a un consorcio vasco, así como el traslado de la sede social de la empresa fuera de Andalucía. Ante estas circunstancias, Moreno argumentó que la salida de Ayesa, una firma emblemática, ha generado un gran malestar, señalando que su administración se opone a cualquier injerencia en los asuntos empresariales que se encuentren fuera de los marcos reguladores establecidos.
En su discurso, Moreno subrayó que la administración andaluza ha estado centrada en la simplificación administrativa, la reducción de la presión fiscal y la agilización de trámites necesarios para atraer inversiones. Estas políticas han permitido que Andalucía registre cifras históricas de creación de empresas, alcanzando un total de 2.048 nuevas sociedades en un mes de diciembre, lo que representa un incremento del 30% en comparación con el año anterior.
El presidente andaluz aprovechó la ocasión para solicitar la colaboración de la Asociación de Empresarios del Sur de España (Cesur) en un ambicioso plan que busca aumentar el tamaño de las empresas en Andalucía. Este plan pretende impulsar la cooperación y concentración empresarial, no solo en el sector agroalimentario, donde ya se están aplicando iniciativas con cooperativas, sino también en otros sectores productivos.
El objetivo es fortalecer la estructura empresarial de la comunidad, permitiendo que las empresas locales puedan competir en un mercado global y aumentando su capacidad de inversión, innovación y exportación. A su vez, el Gobierno andaluz busca transformar el sector primario hacia una agroindustria, de modo que la región no solo se limite a la producción de materias primas, sino que también se aumente el valor añadido a través de procesos industriales.
Moreno destacó que Andalucía se ha consolidado como la principal potencia agroagrícola de España y la tercera comunidad en exportaciones en este ámbito. Sin embargo, hizo hincapié en que el nuevo desafío es la industrialización de esa producción. También resaltó la necesidad de establecer cuatro motores económicos estables: la agricultura, el turismo, la industria y la tecnología, para así diversificar el crecimiento y reducir las vulnerabilidades económicas.
El presidente comenzó su intervención haciendo referencia a las condiciones meteorológicas adversas que se han registrado desde principios de año, las cuales han obligado a evacuar a 11.000 personas, de las cuales 3.300 aún no han podido regresar a sus hogares, y han ocasionado una víctima mortal. Aunque no se pueden cuantificar todavía los daños totales, Moreno anticipó que habrá efectos significativos sobre el tejido productivo. «Nos vamos a levantar», aseguró, mientras explicó que su Gobierno está revisando los presupuestos de la comunidad para habilitar los fondos necesarios para la recuperación.
Entre los sectores más afectados, mencionó la paralización del sector pesquero desde diciembre y posibles pérdidas de hasta el 20% de la producción agrícola, lo que equivale a unos 3.500 millones de euros. Asimismo, destacó los graves daños en infraestructuras viarias, especialmente en Cádiz, así como las repercusiones económicas derivadas del aislamiento ferroviario a partir del día 18 por un accidente.
En respuesta a esta crisis, Moreno anunció un plan de reconstrucción que se financiará mediante una reorganización presupuestaria autonómica y solicitó al Gobierno central y a la Unión Europea la activación urgente de mecanismos de apoyo, incluyendo el Fondo de Solidaridad europeo y ajustes en fondos MRR y el fondo estatal de contingencia, que cuenta con unos 4.000 millones de euros disponibles.






























































































