El presidente de la Cámara de Comercio de Bilbao y exconsejero de Euskaltel, José Ángel Corres, ha manifestado su descontento ante la absorción de Euskaltel por parte de MásMóvil. En una reciente intervención en «Boulevard Informativo», Corres expresó que la situación es «una mala noticia para Euskadi» y lamentó la pérdida de una empresa emblemática en el sector de las telecomunicaciones. A su juicio, la llegada de un operador internacional es un paso negativo para la economía local.
Corres destacó que, aunque la sede social se ubica en Donostia, esto no se traduce en una influencia real sobre las decisiones estratégicas de la compañía. «La toma de decisiones ocurre en otro lugar», subrayó, dejando entrever que la centralización de poderes podría afectar a la autonomía empresarial de Euskaltel. Además, mostró preocupación por la reducción de la participación de Kutxabank, que ha pasado a ser inferior al 20%, lo que, según él, ha facilitado la compra de la firma vasca.
El exconsejero considera que el Gobierno Vasco podría haber intervenido para frenar este proceso, tal como lo hizo en otros casos como CAF y Kaiku. «El Gobierno Vasco podía haber salvado la operación, otra cosa es que haya querido o no», enfatizó Corres. Además, dejó claro que no comprende la valoración positiva que el Ejecutivo ha hecho de esta adquisición, aunque reconoció que «tendrán más información que yo».
Corres advirtió sobre la posible pérdida de empleo en la compañía, sugiriendo que la reestructuración que podría llevar a cabo MásMóvil podría resultar en la duplicidad de puestos de trabajo. «La empresa puede reorganizar su estructura», afirmó, lo que podría impactar negativamente en el mercado laboral de la región.
Desde una perspectiva fiscal, el presidente de la Cámara de Comercio alertó que Euskadi podría ver disminuidos sus ingresos tributarios como consecuencia de esta operación. «Iremos a un régimen que ya se contempla, en el que el volumen de negocio se prorrateará. Diluido en MásMóvil, es menor», explicó, lo que plantea interrogantes sobre el futuro financiero de Euskadi en el contexto de esta absorción.
La situación actual de Euskaltel evidencia la fragilidad de las empresas locales ante grandes corporaciones. La opinión de Corres resuena en un entorno donde la competencia internacional plantea desafíos mayores para las firmas vascas. La intervención del Gobierno Vasco se vuelve crucial en este panorama, especialmente si se consideran las futuras decisiones estratégicas que impactarán en la economía local y en el bienestar de sus ciudadanos.
La absorción de Euskaltel por MásMóvil no solo refleja una tendencia más amplia en el sector de las telecomunicaciones, sino que también plantea preguntas sobre la identidad empresarial de Euskadi. La comunidad deberá estar atenta a cómo se desarrollará esta situación en los próximos meses y qué medidas adoptará el Gobierno Vasco para proteger las empresas locales y sus empleos.






























































































