El presidente del Partido Popular Vasco, Javier de Andrés, ha criticado duramente el escudo industrial de 1.047 millones de euros que ha implementado el Gobierno Vasco para mitigar el impacto económico derivado de la guerra en Irán. En declaraciones realizadas en COPE Euskadi, ha expresado que este conjunto de medidas se asemeja más a una «propaganda» que a una solución real, ya que, según él, «ese dinero ya está en el presupuesto».
De Andrés sostiene que los fondos que se presentan como nuevos no son más que partidas preexistentes que han sido reorganizadas para dar una falsa impresión de novedad y así encubrir problemas internos que, a su juicio, están afectando la competitividad de la industria vasca. Según el líder popular, el declive en el sector industrial es de naturaleza «estructural» y no se debe a factores externos, como las guerras o las tarifas comerciales, como intenta hacer creer el Gobierno Vasco.
El presidente del PP también ha comentado sobre la gestión actual, señalando que el enfoque debería estar en facilitar las condiciones que incentiven la llegada de grandes empresas a Euskadi. Ha criticado que, en lugar de esto, se prioricen las ayudas, lo que ha llevado a que la empresa china de baterías Hithium haya decidido establecer su planta en Navarra.
En el ámbito sanitario, De Andrés ha subrayado que un problema principal de Osakidetza es la alta temporalidad laboral, con un alarmante 40% de trabajadores eventuales. Además, ha mencionado que el lastre lingüístico impide que muchos médicos consoliden su plaza, ya que no cumplen el requisito del perfil de euskera, lo que genera una fuga de profesionales del sistema sanitario vasco.
La crisis de la vivienda también ha sido objeto de sus críticas. Ha calificado las medidas adoptadas por el Ejecutivo de PNV y PSE como «propaganda», destacando que el verdadero problema es la escasez de oferta. Ha señalado que hay 103.000 demandantes de vivienda mientras que el año pasado solo se entregaron 1.000 viviendas públicas, lo que representa cubrir apenas un 1% de la demanda. Según sus estimaciones, será necesario construir entre 50.000 y 60.000 viviendas en los próximos años para abordar esta cuestión.
En el tema de la seguridad ciudadana, De Andrés ha acusado al Gobierno Vasco de no tomar en serio el aumento de la criminalidad, insistiendo que no es solo una cuestión de percepción. Ha destacado que la Ertzaintza cuenta con menos de 8.000 agentes, ya que actualmente solo hay 6.800 en activo, dejando 1.200 plazas vacías. Según él, los recursos que debería utilizar el Estado para la seguridad se están desviando hacia otros fines.
La crítica continua de de Andrés al Gobierno Vasco refleja una preocupación por la situación económica y social en la comunidad autónoma. Con un enfoque en la sostenibilidad de la industria, la mejora de los servicios sanitarios y la necesidad de más viviendas, su discurso busca marcar la agenda política en un momento en que los desafíos son múltiples y complejos. La opinión que el PP presenta es clara: es imperativo actuar con mayor eficacia y transparencia para abordar las necesidades reales de los ciudadanos vascos.




























































































