Jaime Mayor Oreja, exministro del Interior y figura destacada del Partido Popular, ha vuelto a la luz pública tras varios años alejado de la política activa. Actualmente, dirige sus esfuerzos hacia la Fundación Neos, una organización que promueve un movimiento de la sociedad civil fundamentado en el humanismo cristiano. La fundación busca ofrecer respuestas a una población que, según él, ha perdido su dirección.
En su visita a la redacción de ABC, Mayor Oreja aprovechó la oportunidad para hablar sobre su reciente libro titulado «Una verdad incómoda», donde realiza un análisis crítico de los valores que, según él, han sido la base de la identidad española y que actualmente se encuentran en entredicho. A lo largo de la obra, el exministro reflexiona sobre su trayectoria política y los acontecimientos que marcaron su época, especialmente en relación con el terrorismo de ETA.
Durante la entrevista, Mayor Oreja abordó el paralelismo que percibe entre el clima social de su época de actividad política y la situación actual. Afirmó que «en aquel momento era el crimen lo que determinó España. Hoy, la mentira es el elemento determinante». En este sentido, destacó que su libro es un testimonio de las «verdades incómodas» que han caracterizado la historia reciente del país.
El exministro también reflexionó sobre su pasado escolar, mencionando que compartió aulas con individuos que posteriormente se unieron a ETA. A su juicio, la influencia del entorno familiar y social fue determinante en la formación de estos jóvenes. «La educación reglada no es lo más importante; lo que realmente educa es el ambiente que te rodea», argumentó.
Mayor Oreja, quien vivió intensamente el terrorismo de ETA, expresó su preocupación por la posible pérdida de memoria colectiva respecto a este fenómeno. «Es fundamental entender que ETA representa un problema moral en España», afirmó. En este contexto, critico las recientes decisiones del Gobierno Vasco de otorgar regímenes de semilibertad a los condenados por terrorismo, sugiriendo que esto podría allanar el camino para un mayor control del nacionalismo vasco en el futuro.
El exministro recordó episodios difíciles de su vida política, como el momento en que vivió el golpe de Estado del 23 de febrero de 1981. Describió cómo, durante unas horas, sintió que la situación era crítica y que el golpe podría haber tenido éxito. Sin embargo, la tranquilidad se restableció cuando la situación fue controlada.
En cuanto a la actual situación política, Mayor Oreja subrayó la necesidad de una alternativa a la gestión del presidente Pedro Sánchez, a quien acusó de tener un proyecto que, según su opinión, está alineado con los intereses de ETA y de otros movimientos separatistas. «El PP y Vox deben unir esfuerzos para ofrecer una solución viable», concluyó.
A medida que el debate sobre la memoria histórica y el legado del terrorismo sigue en auge en España, la obra de Mayor Oreja surge como un intento de provocar una reflexión profunda sobre el pasado y el futuro del país. Con su perspectiva crítica, busca generar una toma de conciencia en la sociedad española ante lo que considera una amenaza a la cohesión nacional.
En definitiva, «Una verdad incómoda» no solo es un relato sobre la experiencia personal de Mayor Oreja, sino también una invitación a los ciudadanos a reconsiderar su historia reciente y a enfrentar los retos que plantea la memoria colectiva, especialmente en una época donde la polarización política parece estar en aumento.

































































































