El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el lehendakari Imanol Pradales establecieron el pasado viernes un acuerdo para crear un «órgano bilateral aeroportuario». Esta nueva entidad tiene como objetivo facilitar la participación en la toma de decisiones que afectan a los aeropuertos de Euskadi. Tras la reunión, Pradales subrayó que este acuerdo no cambia la titularidad de la administración de los aeropuertos de Vitoria, Bilbao y Hondarribia, que siguen bajo la gestión de Aena.
El pacto firmado entre ambos ejecutivos busca fomentar una «cooperación estratégica», que otorgue al Gobierno Vasco una mayor influencia en las decisiones relacionadas con el ámbito aeroportuario. Esto se traduce en un papel más relevante para Euskadi en el diseño de la planificación de los aeropuertos a través del Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA), que abarca aspectos como las inversiones, los gastos y las proyecciones de tráfico de pasajeros. Este principio se acordó en marzo en la cuarta reunión de la Subcomisión Bilateral de Gestión e Infraestructuras Aeroportuarias.
El nuevo DORA, que abarcará el periodo 2027-2031, está en proceso de tramitación y se prevé una inversión de 13.000 millones de euros. Aena presentó su propuesta el 18 de febrero a la Dirección General de Aviación Civil y a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Se espera que el Consejo de Ministros apruebe este documento antes del 30 de septiembre de 2026, por lo que cualquier modificación significativa requeriría de una rápida acción por parte del Gobierno Vasco.
Además, se acordó la creación de un banco de pruebas regulatorio en el aeropuerto de Vitoria (Foronda). Esta medida permitirá establecer un marco regulatorio temporal que facilite la realización de pruebas en un entorno controlado, lo que podría abrir nuevas oportunidades para el desarrollo de infraestructuras y servicios en el aeropuerto.
Por otro lado, desde el ministerio de Transportes se ha aclarado que este acuerdo no conlleva cambios en la red de aeropuertos de interés general gestionados por Aena, ni un tratamiento excepcional para los aeropuertos vascos. Sin embargo, se espera que esta colaboración mejore las sinergias entre los aeropuertos de la comunidad y el resto de las infraestructuras de transporte en Euskadi, lo que podría potenciar el desarrollo económico y la conectividad en la región.
Este paso hacia la creación del órgano bilateral refleja un esfuerzo por parte del Gobierno Vasco de incrementar su capacidad de propuesta y mejorar la interlocución con el Gobierno de España en el ámbito de la aviación. Con la creación de este órgano, se busca que Euskadi tenga un papel más significativo en la planificación y gestión de sus aeropuertos, un factor crucial para el crecimiento y desarrollo de la región.






























































































