En el año 2013, el edificio de la UPV/EHU en Abandoibarra fue escenario del congreso titulado “Retos para la necesaria supervivencia de la prensa en el mundo digital”, un evento organizado por la universidad y el periódico Deia. La cuota de inscripción para participar en este congreso era de 70 euros. Esta actividad formaba parte de los cursos de verano Kulturbasque, que contaron con la asistencia de diversas personalidades del ámbito de la comunicación, como José María Izquierdo, reconocido columnista en medios conservadores, y Delia Rodríguez, editora de Universión y exdirectora de Verne. Durante el evento, Bingen Zupiria, quien en ese momento era director de Deia y ahora ocupa el cargo de consejero de Cultura del Gobierno Vasco, destacó que la perpetuidad de la prensa es un desafío esencial en el contexto democrático actual. Izquierdo, por su parte, instó a los gerentes de medios a buscar soluciones concretas ante la crisis que atraviesan.
En la jornada final del curso, Javier Andrés, entonces director general de Editorial Iparraguirre, abordó los nuevos modelos de negocio en la prensa local vasca. En un momento de incertidumbre en los mercados, subrayó la necesidad de adaptarse y mejorar la oferta de los medios para seguir siendo relevantes.
A partir de 2011, Hordago-El Salto obtuvo acceso a contratos y subvenciones otorgadas a Editorial Iparraguirre por las administraciones controladas por el Partido Nacionalista Vasco (PNV). Desde entonces, el total de estas ayudas asciende a más de 7.517.622 euros, reflejando un apoyo continuado del PNV a los medios de comunicación pertenecientes a esta empresa, que va más allá de una simple afinidad ideológica. Recientemente, el Comité de empresa de Deia admitió que el despido del periodista Luis Miguel Barcenilla se debió a la publicación de artículos que perjudicaban los intereses del PNV, estrechamente alineado con la línea editorial de Deia.
Entre los datos más relevantes se encuentra que el Ayuntamiento de Bilbao ha destinado 3 millones de euros a Editorial Iparraguirre para la publicación de su periódico municipal. El Gobierno Vasco, en varias campañas de publicidad, ha adjudicado casi 578.000 euros a esta editorial. Asimismo, la Diputación de Bizkaia ha mantenido su apoyo a la empresa con asignaciones anuales que rondan los 50.000 euros desde 2011 y otros 40.000 euros en años recientes. En total, se estima que la Diputación ha aportado cerca de 379.000 euros a lo largo de los años.
El programa Bideratu Covid-19, del Gobierno Vasco, ha concedido más de 1,675 millones de euros en anticipos a Eusko Media y a otras sociedades del Grupo Noticias. Este programa está diseñado para ayudar a empresas en crisis mediante préstamos reintegrables. Sin embargo, a menudo se perciben estos rescates como una solución para medios que despiden a sus trabajadores, generando un debate sobre la sostenibilidad del modelo.
Recientemente, el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) declaró que el ERTE aplicado a 117 trabajadores de Deia era injustificado, tras un recurso presentado por el sindicato ELA. Este caso destaca la tensión existente entre la dirección de la empresa y sus empleados, quienes han batallado contra decisiones económicas que consideran perjudiciales.
La relación entre el periodismo y la política en el País Vasco ha generado un intenso debate sobre la legitimidad de la prensa. Más que la digitalización, algunos expertos señalan que este vínculo con el poder político del PNV es la verdadera razón de la crisis en el periodismo local. Un ejemplo es el Ayuntamiento de Mungia, que aprobó 71.996 euros en contratos para Editorial Iparraguirre, en un proceso no publicitado. Similarmente, el Ayuntamiento de Barakaldo ha gastado 71.128 euros para la edición de su periódico municipal.
Los gastos en suscripciones a Deia por parte de diversas instituciones también destacan, con el Gobierno Vasco destinando cerca de 14.000 euros anuales para 60 suscripciones. Esta tendencia se repite en muchos ayuntamientos y agencias gubernamentales, lo que indica una dependencia significativa de recursos públicos para financiar medios afines al PNV.
La publicidad y los reportajes pagados son constantes en el funcionamiento del periódico. El Departamento de Salud, por ejemplo, destinó 17.569 euros en 2014 para la publicación de reportajes. Además, el Gobierno Vasco invirtió 510.258 euros en publicidad en medios del Grupo Noticias, lo que subraya la interconexión entre el capital público y privado.
La situación de Editorial Iparraguirre refleja la compleja realidad de los medios en el País Vasco. A pesar de las pérdidas acumuladas que superan el millón de euros desde 2012, la empresa sigue recibiendo apoyo financiero del PNV. Este modelo plantea interrogantes sobre el futuro del periodismo y su papel en el sistema democrático. Las enormes sumas de dinero público invertidas en sostener medios afinados a la ideología del PNV ponen en tela de juicio el estado de la democracia local y su capacidad para garantizar una prensa independiente y crítica.




























































































