El Gobierno Vasco ha llevado a cabo la décima emisión del ‘Bono Sostenible Euskadi’, un proyecto que asciende a un total de 750 millones de euros. Esta operación se realizó el pasado miércoles y ha logrado atraer una demanda notable, alcanzando los 6.556 millones de euros, es decir, casi nueve veces el valor ofrecido. El consejero de Hacienda y Finanzas, Noël d’Anjou, ha calificado esta emisión como un «nuevo éxito» que potencia la credibilidad de Euskadi en los mercados internacionales.
D’Anjou ha destacado que la comunidad autónoma cuenta con un excelente rating, otorgado por agencias de calificación reconocidas, lo que facilita su acceso al mercado. Desde el año 2018, las emisiones de bonos sostenibles han sido una constante para Euskadi, reforzando su presencia en el ámbito financiero y apoyando inversiones en áreas cruciales como la vivienda asequible, la educación, la salud y la adaptación al cambio climático.
Durante la presentación, el consejero también subrayó el resultado técnico de esta última emisión, señalando que, gracias al sólido respaldo de los inversores, se ha conseguido ajustar el diferencial respecto al bono del Tesoro español. Este nuevo récord establece un diferencial de solo 4 puntos básicos, mejorando la marca anterior de 7 puntos básicos alcanzada en emisiones pasadas.
El éxito de esta operación no solo refleja la confianza de los inversores en el Gobierno Vasco, sino que también pone de manifiesto la estrategia de desarrollo sostenible que se está impulsando en Euskadi. D’Anjou ha resaltado la importancia de continuar con estas emisiones, las cuales no solo generan recursos, sino que también promueven un impacto positivo en la sociedad.
Con estos bonos sostenibles, el Gobierno Vasco busca no solo financiar proyectos locales, sino también posicionarse como un referente en la financiación responsable en el contexto europeo. La relevante demanda observada en esta emisión indica un creciente interés por parte de los inversores en iniciativas que alinean rentabilidad económica con sostenibilidad.
La gestión de estos bonos es parte de un esfuerzo más amplio por parte del Gobierno Vasco para promover un modelo de desarrollo económico que priorice la responsabilidad social y ambiental. En un momento en el que el cambio climático y la sostenibilidad son temas centrales en la agenda global, Euskadi se perfila como un protagonista en la búsqueda de soluciones innovadoras y responsables.
La implicación de instituciones financieras y la confianza depositada por el mercado son factores claves que han permitido a Euskadi avanzar en esta dirección. Se espera que, de continuar con este impulso, se puedan realizar futuras emisiones que sigan apoyando la transformación socioeconómica de la región.
Finalmente, la trayectoria del Gobierno Vasco en la emisión de bonos sostenibles puede servir como modelo para otras comunidades autónomas en España y Europa, quienes buscan alternativas de financiación que no solo miren al beneficio inmediato, sino que también contemplen un futuro más sostenible para las próximas generaciones.





























































































