La vicelehendakari primera y consejera de Cultura y Política Lingüística, Ibone Bengoetxea, ha expresado su rechazo a la utilización de la «contradiplomacia» por intereses partidistas, lo que ha llevado a la «negación de derechos lingüísticos» de millones de europeos que hablan lenguas como el euskera, el catalán y el gallego. Esta declaración se produjo en una rueda de prensa en Vitoria-Gasteiz, donde Bengoetxea se refirió a la reciente decisión del Consejo de Asuntos Generales de la Unión Europea, que decidió retrasar el debate sobre la oficialidad de estas lenguas en las instituciones europeas.
La consejera María Ubarretxena subrayó que el euskera es una parte fundamental de la identidad social y cultural de Europa, por lo que su reconocimiento debería ser prioritario. En este sentido, denunció que es «inadmisible» que se actúe en contra de esta diversidad debido a intereses políticos. Afirmó que el euskera, junto con el catalán y el gallego, debe ser considerado patrimonio europeo.
En su comparecencia, Bengoetxea subrayó la importancia de este asunto, destacando que el Gobierno Vasco está comprometido en continuar su trabajo hacia el reconocimiento del euskera como lengua oficial en Europa. Asimismo, recordó que el lehendakari, Imanol Pradales, ha llevado a cabo gestiones a alto nivel, incluyendo conversaciones con líderes europeos como el presidente del Consejo Europeo y la presidenta del Parlamento Europeo. Estas gestiones han continuado, incluso en el día de la rueda de prensa.
Bengoetxea agradeció el esfuerzo del Gobierno español en este ámbito, instando a que no se renuncie a la lucha por el reconocimiento del euskera. La vicelehendakari señaló que la tenacidad del pueblo vasco es un rasgo característico, y que el camino hacia el reconocimiento de estas lenguas es el resultado de un trabajo colaborativo a lo largo de los años. A pesar de los desafíos, afirmó que la voluntad de avanzar en este tema «está más viva que nunca».
La situación actual plantea la necesidad de un debate más amplio sobre el reconocimiento de las lenguas en la Unión Europea, especialmente en un contexto donde la diversidad lingüística es uno de los valores fundamentales. Bengoetxea hizo hincapié en que, aunque el debate ha sido pospuesto, hay «margen» para continuar trabajando en pro de la oficialidad del euskera. La vicelehendakari instó a dialogar con todos los interlocutores que puedan influir en esta cuestión y a seguir construyendo puentes para resolver las dudas que existen entre algunos países miembros.
En este contexto, Bengoetxea reiteró su petición al Gobierno español para que siga trasladando la importancia de este asunto a las instituciones europeas. Aclaró que el reconocimiento de estas lenguas requiere la aprobación unánime de los 27 países miembros de la UE. Algunos países ya han mostrado una postura favorable, mientras que otros han pedido más información antes de tomar una decisión.
Finalmente, Bengoetxea destacó que se necesita tanto un trabajo diplomático como un esfuerzo pedagógico para abordar las dudas que persisten. En su opinión, el trabajo realizado por el Gobierno Vasco y el Gobierno español ha sido positivo, mientras que la «contradiplomacia» solo sirve para negar la realidad lingüística de millones de europeos. Afirmó que la diversidad de lenguas es un aspecto esencial de la identidad europea que debe ser protegido y promovido.
































































































