El consejero de Industria del Gobierno Vasco, Mikel Jauregi, ha confirmado que las negociaciones entre el Gobierno Vasco y la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (Sepi) para reestructurar la deuda de Tubos Reunidos continúan. Jauregi se mostró cauto respecto a la situación actual, señalando que el conflicto bélico en Irán podría desincentivar a posibles inversores interesados en rescatar a la compañía. En una reciente entrevista para Radio Euskadi, el consejero destacó que la empresa necesita urgentemente una inyección de capital, ya sea por parte de los actuales accionistas o de nuevos inversores.
Sin embargo, Jauregi subrayó que, dado el contexto actual, «quién es el valiente que en estas circunstancias va a entrar a rescatar a Tubos Reunidos». La reestructuración de la deuda se presenta como una tarea crítica, ya que el valor de la hipoteca de la empresa es cinco veces mayor que su valor actual, lo que complica aún más la atracción de nuevos inversores, según afirmó el consejero.
Jauregi insistió en que el Gobierno Vasco está comprometido en el proceso de renegociación, que se reactivará la próxima semana. Aseguró que el Ejecutivo español tiene la intención de colaborar en la medida de lo posible, aunque existen ciertas limitaciones para ofrecer una reestructuración de la deuda. «Aunque se reestructure la deuda, ¿quién es el inversor o quiénes son los inversores que podrían venir en esta situación de incertidumbre?», reiteró el consejero.
La situación actual de Tubos Reunidos ha llevado a reflexionar sobre la posibilidad de un concurso de acreedores, aunque Jauregi pidió «dar tiempo al tiempo». Esta declaración se realizó en un momento en que los representantes de los trabajadores se encontraban en negociaciones con la parte social de la empresa. «Démosle tiempo para que sigan trabajando en ello», concluyó.
En cuanto a la sostenibilidad de la situación financiera de Tubos Reunidos, Jauregi mencionó que la compañía está perdiendo cinco millones de euros al mes, lo que la hace insostenible en el largo plazo. Además, el consejero indicó que el impacto del Expediente de Regulación de Empleo (ERE) en las fábricas de Trapagaran y Amurrio será diferente, dada la naturaleza de las operaciones de cada una de ellas. Respecto a este tema, expresó su respeto por las decisiones que tomen los trabajadores.
Situación de Talgo
En otra línea, Mikel Jauregi se refirió a Talgo, que ha completado su cambio social hacia Euskadi y que planea realizar inversiones que generarán 200 nuevos empleos en Rivabellosa. El consejero aseguró que se están cumpliendo los pasos previstos y que ya se ha asegurado la financiación necesaria para llevar a cabo el proyecto de ampliación industrial. «Hay dinero para hacer el proyecto», comentó, destacando que se busca aprovechar la cartera de pedidos multimillonaria que la empresa tiene por delante.
El consejero también mencionó la idea de colaboraciones estratégicas que ha planteado José Antonio Jainaga, presidente de Talgo, sobre posibles fusiones o adquisiciones dentro del sector, en especial con CAF. Jauregi consideró que este tipo de alianzas podría ser beneficioso para mejorar la competitividad. No obstante, enfatizó que las decisiones deben ser voluntarias y que el Gobierno no intervendrá en este proceso, aunque está dispuesto a ofrecer apoyo si se solicita.
Por otro lado, Jauregi anunció que la compra de la división digital de Ayesa, antigua Ibermática, por parte del consorcio vasco se cerrará a finales de este mes, marcando el inicio de una nueva etapa para la empresa. Ante la posibilidad de que Kutxa Fundazioa se sume al proyecto, el consejero aclaró que la fundación ha decidido no participar y que esa decisión debe ser respetada.
La situación industrial en Euskadi, marcada por reestructuraciones y la búsqueda de nuevos mercados, plantea desafíos importantes para las empresas de la región. El Consejo de Industria, bajo la dirección de Mikel Jauregi, se enfrenta a un panorama complejo que requiere soluciones sostenibles y una atención constante a las necesidades del sector. La capacidad de las empresas para adaptarse a este contexto será crucial para su futuro en el mercado.































































































