El Gobierno Vasco ha anunciado la celebración del primer Día Sin Móvil en Familia, programado para el 18 de abril. Esta iniciativa, promovida por el Departamento de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico, se llevará a cabo en tres ciudades vascas: Bilbao, Donostia y Vitoria-Gasteiz. Su objetivo principal es concienciar sobre el impacto del uso de dispositivos móviles y pantallas en la dinámica familiar, además de fomentar un uso más saludable y equilibrado de la tecnología.
La jornada, que se desarrollará en espacios públicos habilitados, será gratuita y abierta a toda la ciudadanía. La consejera Nerea Melgosa y el viceconsejero Xabier Legarreta presentaron el evento en la sede del Observatorio Vasco de la Infancia en Bilbao. Melgosa destacó que el propósito de esta actividad es «dejar el móvil de lado unas horas» para disfrutar de momentos de convivencia y diálogo familiar.
Durante el evento, se dispondrán lugares en el Parque de doña Casilda en Bilbao, la Plaza Okendo junto al Teatro Victoria Eugenia en Donostia y en la Calle Postas 2 de Vitoria-Gasteiz, donde las familias podrán depositar sus teléfonos en bolsas seguras. La consejera subrayó que esta iniciativa busca mejorar el bienestar emocional y relacional de las familias, así como reforzar los acuerdos compartidos entre sus miembros.
Las familias que deseen participar podrán firmar un documento titulado ‘Compromiso Familiar’, que les permitirá expresar su intención de hacer un uso más consciente de la tecnología. Según Melgosa, el origen de esta celebración se basa en la necesidad de hacer una pausa en un mundo «hiperconectado», donde el uso excesivo del móvil a menudo aleja a las personas de sus seres queridos.
La actividad está diseñada para ser inclusiva, abarcando a todas las familias, independientemente de su composición. El evento funcionará de manera ininterrumpida entre las 11:00 y las 19:00 horas, y se invita a los participantes a asumir el «pequeño reto» de desconectar durante un tiempo acordado en familia. Melgosa hizo hincapié en que no se trata de rechazar la digitalización, sino de poner a las personas en el centro y potenciar las relaciones sociales.
Además, los espacios contarán con personal cualificado que facilitará la interacción y proporcionará un ambiente de confianza. Este acompañamiento es fundamental para detectar percepciones sobre el uso de móviles y promover la reflexión familiar sobre su impacto en la convivencia. La iniciativa tiene como objetivo no sólo la vivencia directa, sino también fomentar la continuidad del aprendizaje sobre el uso responsable de la tecnología en el hogar.
Para ello, se entregarán obsequios simbólicos a las familias que participen, como una bolsa reutilizable de tela donde se depositarán los móviles y un soporte para teléfonos. Esto busca que las familias puedan replicar la experiencia de desconexión digital en sus hogares. La combinación de estas acciones pretende contribuir a mejorar la comunicación familiar y generar aprendizajes que puedan ser utilizados en futuras políticas públicas.
A través de esta celebración, el Gobierno Vasco espera que se inicie un movimiento que fomente interacciones familiares más significativas, promoviendo un uso consciente de la tecnología y reforzando los vínculos sociales. El Día Sin Móvil en Familia se plantea como una oportunidad para que las personas se reencuentren con lo esencial: el tiempo de calidad y la conexión humana.





























































































