San Sebastián ha dado un importante paso en el ámbito tecnológico al inaugurar, este martes, el superordenador cuántico más potente de Europa, conocido como IBM Quantum System Two. Este avance posiciona a la capital guipuzcoana en un selecto grupo, ya que actualmente solo existen otros dos sistemas similares, uno en Estados Unidos y otro en Japón. La máquina, denominada IBM-Basque Country, destaca por su procesador Heron, que cuenta con 156 cúbits, el más avanzado de la compañía y el primero de su tipo en Europa.
La elección de San Sebastián para albergar este superordenador responde a un acuerdo firmado en 2023 entre el Gobierno Vasco y las diputaciones forales con la multinacional IBM, en el marco de la alianza Basque Quantum. Este proyecto tiene como objetivo posicionar al País Vasco como un referente en tecnología cuántica.
El IBM Quantum System Two combina diferentes tecnologías, incluyendo un sistema de refrigeración sofisticado que mantiene los componentes a temperaturas extremadamente bajas, así como ordenadores clásicos que realizan parte de los cálculos. Además, cuenta con una electrónica modular que controla los cúbits, permitiendo que el sistema esté preparado para futuras expansiones y la interconexión de varios procesadores cuánticos, lo que facilitará la ejecución de procesos más complejos.
Perspectivas cuánticas
Durante la inauguración, Horacio Morell, presidente de IBM España, expresó que para 2026 «tendremos la ventaja cuántica, que está a la vuelta de la esquina». Esta ventaja se refiere al momento en que un ordenador cuántico puede resolver problemas de forma más eficaz que los mejores ordenadores clásicos actuales. Morell destacó que entre las aplicaciones de esta tecnología se encontrarán la creación de nuevos fármacos y materiales sostenibles.
El presidente también adelantó que para 2029 se espera tener el primer ordenador con corrección de errores, lo que permitirá desarrollar aplicaciones cuánticas de mayor envergadura y resolver problemas más complejos y a gran escala. «Este centro no es solo infraestructura tecnológica, sino un modelo donde la industria, la ciencia, la academia y la sociedad colaboran», enfatizó Morell.
El enfoque a largo plazo de IBM prevé que este superordenador sirva como base para futuros desarrollos en procesadores cuánticos, ofreciendo la capacidad de ejecutar operaciones más precisas y complejas. Este movimiento es el primer paso hacia una supercomputación donde ordenadores cuánticos y clásicos operen juntos. Para lograrlo, el Quantum System Two emplea un software que coordina ambos tipos de cálculos en un mismo flujo de trabajo.
El IBM Quantum System Two no está diseñado para reemplazar a los ordenadores convencionales, sino para complementarlos en tareas que resultan demasiado complejas para la computación clásica. Esto incluye la simulación de moléculas para el descubrimiento de nuevos fármacos, la optimización de procesos industriales y el avance en la investigación científica, explorando fenómenos físicos que no pueden ser modelados con ordenadores tradicionales.
La computación cuántica se perfila como una de las grandes promesas tecnológicas del presente, destinada a revolucionar nuestra forma de entender el mundo. Basada en las leyes de la mecánica cuántica, esta nueva generación de ordenadores podrá aumentar su capacidad de cálculo de manera exponencial y abordar problemas extremadamente complejos. A diferencia de los sistemas actuales, que utilizan bits, los ordenadores cuánticos emplean cúbits, que permiten representar múltiples estados de manera simultánea gracias a la superposición y el entrelazamiento, lo que multiplica su capacidad de procesamiento.
Las aplicaciones potenciales de esta tecnología son vastas, y se irán descubriendo con su desarrollo. Desde mejorar la seguridad de las comunicaciones hasta facilitar la investigación científica, la computación cuántica promete transformar industrias enteras. Asimismo, se anticipa que será un componente clave en el ámbito de la inteligencia artificial, donde el análisis de grandes volúmenes de datos es crucial.
Finalmente, la capacidad de los ordenadores cuánticos para mejorar su propio funcionamiento podría acelerar el desarrollo tecnológico, un desafío que hasta ahora ha resultado extremadamente difícil de abordar. Con la instalación del IBM Quantum System Two en San Sebastián, el País Vasco se posiciona al frente de esta revolución cuántica, abriendo un camino hacia el futuro que promete ser tan complejo como apasionante.





























































































