ESK ha manifestado su descontento hacia el Gobierno Vasco, acusándolo de intentar evadir su responsabilidad en la situación actual de Tubos Reunidos. El sindicato sostiene que el Ejecutivo se posiciona del lado de las empresas, descuidando la defensa de los trabajadores, quienes son la parte más vulnerable en este contexto. Esta reacción del sindicato se produce tras una reunión mantenida con la Diputación de Álava, donde se discutió la problemática que enfrenta la empresa.
En el encuentro, la administración, encabezada por el lehendakari Imanol Pradales, mostró su interés en respaldar un proyecto industrial a largo plazo para Tubos Reunidos. Sin embargo, advirtió que la viabilidad de la compañía depende en gran medida de su capacidad para reestructurar su deuda. Ante esta situación, ESK ha solicitado que se retire el expediente de regulación de empleo (ERE) que contempla el despido de 301 trabajadores en las plantas de Amurrio (Álava) y Valle de Trapaga (Bizkaia).
A juicio del sindicato, el Gobierno Vasco parece intentar «pasar la pelota» al gobierno central, dado que este es el acreedor de Tubos Reunidos a través de la SEPI. ESK argumenta que la clave para resolver la crisis de la empresa radica en la incorporación de nuevos inversores, un aspecto sobre el cual consideran que el Gobierno tiene poco margen de acción.
En medio de esta incertidumbre, los trabajadores de Tubos Reunidos se encuentran angustiados, sin tener claridad sobre el plan industrial que la empresa tiene proyectado para el futuro. En opinión de algunos empleados, la empresa solo está comunicando la necesidad de despidos, pero no se están especificando los objetivos detrás de esta medida.
La situación de Tubos Reunidos, una de las empresas emblemáticas del sector industrial en el País Vasco, es preocupante no solo por el impacto en los trabajadores, sino también por las implicaciones económicas que podría tener para la región. A medida que se desarrolla esta problemática, tanto la administración como los sindicatos deberán encontrar un camino que garantice la sostenibilidad de la empresa sin sacrificar los derechos laborales de sus empleados.
El futuro de Tubos Reunidos es incierto, y la búsqueda de soluciones que satisfagan a todas las partes involucradas se presenta como un desafío complejo. Mientras tanto, los trabajadores continúan manifestando su preocupación, esperando que se tomen decisiones que realmente protejan sus intereses y garanticen un futuro viable para la empresa.



























































































