El Gobierno Vasco ha recibido un fallo favorable del Tribunal Supremo en relación a una demanda presentada por el sindicato ELA, que cuestionaba la insuficiencia de procesos para la estabilización de los trabajadores interinos. La decisión ratifica una sentencia anterior del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV), que ya había señalado la necesidad de ofertar más plazas para educadores temporales que llevaban más de cinco años en su puesto. En total, el Consorcio Haurreskolak debería haber incluido 77 plazas más en su proceso de consolidación, lo que equivale a un incremento del 30% respecto a las 254 vacantes originalmente convocadas.
Este fallo judicial representa un avance significativo en el ámbito de la educación en Euskadi, ya que establece un precedente en las múltiples demandas presentadas por ELA. Estas denuncias buscan garantizar la estabilidad laboral de los interinos en diversas áreas, incluyendo Osakidetza y otros sectores vinculados a la educación, en un contexto donde la temporalidad de los empleados públicos en la comunidad autónoma es una de las más altas del país, alcanzando un 44% en su momento. Aunque esta cifra ha disminuido, sigue siendo superior al 30%.
ELA ha instado al Consorcio Haurreskolak y al departamento de Educación a que acaten la sentencia de forma inmediata y a que no retrasen más el procedimiento. El sindicato ha criticado la decisión del consorcio de recurrir el fallo emitido en marzo de 2024 por el TSJPV, advirtiendo que es fundamental actuar a favor de un empleo de calidad y estable. Para ello, exigen que se amplíen los procesos de consolidación y que se convoquen suficientes plazas para lograr la meta de reducir la temporalidad al 8%.
En un contexto más amplio, ELA había advertido hace dos años que, a pesar de las iniciativas puestas en marcha, aún quedaban sin incluir en las convocatorias alrededor de 34.000 interinos. Esta situación motivó la presentación de demandas por la vía contencioso-administrativa, tanto para empleados de Osakidetza como para el personal laboral en otras áreas, como limpieza y cocina. En este caso, se optó por el ámbito social, donde se generó la primera sentencia que ahora ha sido ratificada.
Un aspecto clave en este proceso ha sido la discrepancia entre los datos de vacantes proporcionados por el Consorcio Haurreskolak y aquellos que reflejaban la realidad de los interinos en 2019. En esos registros se encontraban 574 trabajadores temporales, mientras que solo se convocaron 344 plazas, de las cuales 246 eran específicamente para educadores. Los jueces validaron las cifras presentadas por ELA, estableciendo que al menos 453 vacantes debían ser consolidadas, restando las 112 que ya habían sido convertidas en fijas por otras acciones judiciales.
La resolución del Tribunal Supremo no solo tiene implicaciones para los trabajadores interinos afectados, sino que también podría influir en futuras políticas laborales del Gobierno Vasco. La jurisprudencia generada por este caso podría servir como modelo para otros sectores que enfrentan situaciones similares de alta temporalidad, abriendo un camino hacia condiciones laborales más estables y justas.





























































































