El Partido Popular ha decidido no asistir al acto conmemorativo del 40º aniversario de la adhesión de España a las Comunidades Europeas, programado para esta tarde en el Palacio Real. Esta decisión, confirmada por fuentes oficiales del partido, se debe a su rechazo a compartir un evento público con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en un contexto polémico relacionado con el secretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán, quien se encuentra presuntamente implicado en el cobro de comisiones ilegales.
El acto, que será presidido por el Rey Felipe VI, contará con la participación de diversas figuras relevantes, incluidos Antonio Costa, presidente del Consejo Europeo, y el propio Pedro Sánchez. Ambos tienen previsto realizar intervenciones durante la celebración. La ausencia del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, así como de otros presidentes autonómicos y dirigentes del partido, ha sido previamente anunciada como parte de su postura.
Desde el PP se ha argumentado que “no creemos que debamos estar en ese acto con Pedro Sánchez”. A pesar de su apoyo incondicional a la Corona, el partido alega que la actual situación de “degradación institucional” es responsabilidad del Gobierno y su partido, lo que les impide participar en celebraciones junto al presidente del Ejecutivo.
Las invitaciones para el evento fueron gestionadas por el entorno del Rey, dado que se trata de un acto que se realiza en el Palacio Real. Entre los invitados se encuentran líderes actuales de las instituciones europeas, así como antiguos altos cargos españoles en Europa y representantes de diversas organizaciones sociales, educativas y culturales. La lista incluye a embajadores de diferentes países europeos y a diversos poderes del Estado, lo que refleja la importancia del evento en el contexto europeo.
Este tipo de actos no solo conmemoran un hecho histórico, sino que también sirven para reforzar la imagen institucional del país en el ámbito europeo. Sin embargo, la ausencia del PP resalta una creciente tensión política y social, donde las relaciones entre los principales partidos se ven marcadas por escándalos y desacuerdos. La decisión del PP podría interpretarse como un intento de distanciarse de la gestión del Gobierno actual, especialmente en un momento en que la opinión pública está cada vez más atenta a los posibles conflictos de interés y a la transparencia de las instituciones.
En un contexto más amplio, el aniversario de la adhesión de España a la UE también invita a reflexionar sobre el papel del país en Europa y su evolución desde 1986. A medida que se celebran estos hitos históricos, también surgen preguntas sobre el futuro de la política europea y la necesidad de un enfoque más unido ante los desafíos contemporáneos. La ausencia del PP en un evento de esta magnitud podría tener repercusiones no solo en la percepción pública del partido, sino también en su futura relación con otras formaciones políticas en el contexto nacional y europeo.





























































































