En una jornada marcada por el debate sobre fiscalidad, el PNV ha tenido que enfrentar el cambio en su postura respecto a las propuestas del PSE. Este asunto ha sido abordado en una sesión plenaria que ha generado un ambiente crítico y divertido a la vez, con el protagonismo de la consejera María Ubarretxena y la portavoz económica del partido, Josune Gorospe. En su intervención, Gorospe ha reconocido que el partido ha modificado su discurso, algo que no ha pasado desapercibido para los opositores.
Durante la discusión, la portavoz del PNV ha enfatizado que el cambio de posturas es un resultado de la negociación, indicando que “el acuerdo requiere que todos y todas dejemos algún pelo en la gatera”. Este comentario ha desatado risas en el salón de plenos, donde se discute la reforma del sistema fiscal vasco. Gorospe, en su intervención, también ha puesto de relieve que las decisiones concretas sobre la fiscalidad deben ser tomadas por las Juntas Generales, respetando así el marco competencial establecido.
El debate ha permitido que el PP critique la situación actual, acusando al PNV de realizar un “paripé” y sugiriendo que el lehendakari se ha visto obligado a ceder ante las demandas del PSE para poder aprobar los presupuestos. El portavoz popular, Antón Damborenea, ha cuestionado la validez del pleno y ha afirmado que “este pleno yo creo que es el último que les quedaba”. Su intervención subraya la tensión política existente, donde el PNV y el PP han defendido históricamente que el Parlamento no debe discutir sobre fiscalidad.
A pesar de las risas provocadas por el intercambio de palabras, Gorospe ha defendido que la adaptación de posturas es parte del proceso natural de negociación. En este sentido, ha dicho que “no se preocupe, que el pelo vuelve a salir”, lo que sugiere que el partido ya ha aceptado el cambio en su retórica. Sin embargo, los comentarios de Damborenea han añadido un tono de ironía al debate, quien ha señalado que hay quienes “vuelven a salir y se lo vuelven a arrancar”, en referencia a la alianza entre el PNV y el PSE.
La situación actual en el Parlamento refleja no solo un ajuste en las estrategias políticas, sino también un contexto más amplio de colaboración y conflicto entre los diferentes partidos. El Gobierno Vasco se encuentra en una encrucijada donde la negociación y el acuerdo son fundamentales para avanzar en la agenda fiscal. Este escenario plantea interrogantes sobre cómo se desarrollarán las relaciones políticas en el futuro y qué impacto tendrá en la ciudadanía vasca.
El debate de este jueves ha sido un claro ejemplo de cómo la política fiscal se ha convertido en un tema sensible y estratégico para los partidos en el ámbito autonómico. A medida que el PNV y el PSE continúan negociando sus posturas, los ciudadanos observarán de cerca cómo estas decisiones afectarán su día a día y la gestión de los recursos públicos en Euskadi. La respuesta a estas cuestiones podría tener un impacto significativo en las elecciones futuras y en la percepción de los partidos por parte de la ciudadanía.

































































































