El portavoz del PNV en el Parlamento Vasco, Joseba Díez Antxustegi, ha solicitado este lunes al Gobierno español que lleve a cabo una «reestructuración» de la deuda de la empresa Tubos Reunidos con la Sepi, considerando que esta acción es «fundamental» para asegurar el futuro de la compañía y sus empleos. En una entrevista con Euskadi Irratia, recogida por Europa Press, el portavoz enfatizó la necesidad de colaboración en la situación que enfrenta Tubos Reunidos, que ha presentado un expediente de regulación de empleo (ERE) que afectará a 301 trabajadores y que incluye el cierre de la acería de Amurrio.
La advertencia del Gobierno Vasco es clara: sin la reestructuración de esta deuda, es «muy improbable» que se logren atraer inversores privados para Tubos Reunidos. Díez Antxustegi ha reconocido que la situación en la comarca de Aiaraldea es complicada, con una gran preocupación entre los trabajadores que ven amenazados sus puestos laborales.
El portavoz del PNV ha señalado que es vital que las instituciones públicas presenten una respuesta y ha insistido en la importancia de «lograr la reestructuración de la deuda» de la empresa para facilitar la entrada de inversiones privadas. Ha mencionado ejemplos recientes de colaboración público-privada en el país que han permitido mantener empleo y empresas, y ha manifestado que ese es el camino en el que se está trabajando.
Según el dirigente jeltzale, «debemos reestructurar la deuda». Tanto la Diputación de Álava como el Gobierno Vasco han mostrado disposición para ajustar sus deudas. Ahora, la clave está en que el Gobierno español, a través de la Sepi, también respalde esta reestructuración, lo cual sería «fundamental» para asegurar el futuro de la empresa y mantener los puestos de trabajo.
Además, Joseba Díez Antxustegi ha manifestado que no existe una única solución para fortalecer la industria vasca y atraer inversiones a Euskadi. Aseguró que es necesario crear un ecosistema que contemple diversas decisiones y factores. Entre estos, destacó la importancia del sistema fiscal, así como las infraestructuras, la energía y la seguridad jurídica, que hacen de Euskadi y de Aiaraldea lugares atractivos para la inversión.
El portavoz ha indicado que aunque existen factores positivos para atraer inversiones, aún quedan muchas cuestiones por mejorar. Es fundamental que todos los agentes involucrados actúen con «responsabilidad» en el futuro, de manera que se logre mantener las empresas actuales y atraer nuevas inversiones a Euskadi. La situación exige un esfuerzo conjunto para garantizar un entorno favorable para el desarrollo industrial y económico de la región.



























































































