El nuevo equipo del Gobierno Vasco ha comenzado su andadura con la toma de posesión de los consejeros en el Palacio de Ajuria Enea. Este acto, presidido por el lehendakari Iñigo Urkullu, ha marcado el inicio de una nueva etapa para la administración autonómica. A partir del 20 de enero, se enfrentarán a cuatro retos inmediatos que definirán su gestión: la elaboración del nuevo presupuesto, la concreción del acuerdo de gobierno, el establecimiento de un calendario legislativo y la creación de un plan de fomento del empleo y la economía.
Los consejeros que integran este nuevo ejecutivo son once y representan diferentes carteras. Entre ellos se encuentran la consejera María Ubarretxena al frente de Gobernanza Pública y Autogobierno, junto a otros destacados como Arantxa Tapia en Desarrollo Económico e Infraestructuras y Beatriz Artolazabal en Empleo y Políticas Sociales. Todos ellos han prometido sus cargos mayoritariamente en euskera, aunque algunos, incluidos los socialistas, han optado por añadir la jura en castellano.
La ceremonia ha iniciado poco después de las 11 horas, comenzando con la lectura de los decretos de nombramiento por parte de Urkullu. Este acto no solo simboliza el cambio de liderazgo, sino que también representa un compromiso renovado con las políticas que afectan a la ciudadanía vasca. Entre los consejeros salientes que asistieron al evento se encontraban Ricardo Gatzagaetxebarria, Ángel Toña y Ana Oregi, quienes han dejado su cargo tras finalizar la anterior legislatura.
El nuevo gobierno se enfrenta a un contexto de desafíos económicos y sociales que requieren soluciones efectivas y rápidas. En su primera reunión, programada para el día siguiente, deberán discutir los elementos que definirán su labor en los próximos meses. La capacidad de este equipo para trabajar de manera conjunta será fundamental para abordar las cuestiones urgentes que afectan a la población, como el desempleo y la mejora de infraestructuras.
En este sentido, la estrategia de empleo será uno de los pilares de su gestión. La consejera María Ubarretxena ha declarado que se establecerán mecanismos claros para fomentar la creación de puestos de trabajo y la formación profesional, en un intento de reducir las tasas de desempleo en Euskadi. Este compromiso es especialmente relevante en un momento en que la economía global enfrenta incertidumbres que pueden impactar directamente en la región.
A medida que el nuevo ejecutivo se acomoda en sus funciones, será crucial observar cómo se implementarán estas iniciativas y qué medidas adicionales se tomarán para abordar otras áreas, como la educación y la salud. Con un enfoque en la colaboración entre departamentos, Urkullu ha enfatizado que la cohesión y el trabajo en equipo serán esenciales para lograr sus objetivos.
El nuevo Gobierno Vasco ha demostrado su intención de ser proactivo y receptivo a las necesidades de la ciudadanía. Sin embargo, el éxito de estas políticas dependerá de su capacidad para adaptarse a un entorno en constante cambio y responder eficazmente a los retos que se presenten. De esta manera, los ciudadanos podrán evaluar el impacto de estas decisiones en su vida diaria y en el futuro de Euskadi.
En conclusión, la toma de posesión de los nuevos consejeros del Gobierno Vasco representa no solo un cambio de liderazgo, sino también una oportunidad para revitalizar las políticas públicas en la comunidad autónoma. A medida que se inician estas discusiones y se delinean planes, el seguimiento de las acciones del ejecutivo será clave para entender cómo se desarrollarán los próximos meses en Euskadi.





























































































