El lehendakari Imanol Pradales ha reiterado la necesidad de que el Gobierno español muestre «valentía política» para permitir el traslado temporal del célebre ‘Guernica’ de Picasso a Euskadi. Esta petición se enmarca en un contexto de creciente demanda para que la famosa obra, que simboliza la brutalidad de la guerra, sea expuesta en el País Vasco antes del 90 aniversario del bombardeo de Gernika en 2027.
Durante un acto político reciente, Pradales argumentó que si se pudo exhumar a Franco del Valle de los Caídos, debería ser posible que un cuadro sea trasladado de Madrid a Euskadi. «La pelota está en su tejado», afirmó, dirigiéndose al Ejecutivo de Pedro Sánchez, enfatizando la urgencia de una respuesta sobre la posibilidad de que la obra sea exhibida durante nueve meses en el museo Guggenheim de Bilbao.
Este esfuerzo por traer el ‘Guernica’ a Euskadi no es nuevo; ha sido una demanda que el Gobierno Vasco ha hecho durante décadas. Pradales subrayó que este gesto podría constituir un avance significativo en la reparación al pueblo vasco y en la promoción de la memoria democrática, especialmente en tiempos de creciente incertidumbre global.
El pasado 26 de abril se conmemorará el aniversario del bombardeo de Gernika, lo que ha propiciado que tanto el Ayuntamiento de Gernika como diversas entidades reclamen el traslado del ‘Guernica’ para rendir homenaje a las víctimas. La obra, que fue creada en respuesta a los bombardeos de la aviación alemana durante la Guerra Civil Española, es un símbolo relevante no solo para Euskadi, sino para la historia de España en su conjunto.
Sin embargo, el Museo Reina Sofía de Madrid, donde la pintura se encuentra actualmente, ha emitido un informe de conservación que desaconseja el traslado de la obra, argumentando que las vibraciones podrían perjudicar su estado. Esta medida ha provocado críticas por parte de Pradales, quien cuestionó la postura de aquellos que consideran que el traslado del ‘Guernica’ es «cuestión de estado».
El lienzo ha tenido una historia compleja desde su creación para la Exposición Internacional de París en 1937, y su adquisición por el Estado español en el contexto de la Guerra Civil. Debido a la Segunda Guerra Mundial, Picasso decidió que la obra permaneciera bajo la custodia del Museum of Modern Art de Nueva York, donde continuó hasta que las condiciones políticas en España se estabilizaran.
El regreso del ‘Guernica’ a España en 1981 marcó un hito, y desde entonces ha sido exhibido en el Museo de Arte Reina Sofía en Madrid, que ha destinado una sala exclusiva para la obra. Con la proximidad del aniversario del bombardeo de Gernika, la presión para que el cuadro sea trasladado a su lugar de origen se intensifica.
Pradales concluyó su intervención instando al Gobierno español a tomar una decisión valiente y directa respecto al ‘Guernica’. «¿Va a tener el Gobierno español la valentía política de traer el ‘Guernica’ a Euskadi? ¿Sí o no?», cuestionó, resaltando que el momento histórico actual hace aún más relevante este debate sobre la memoria y la paz.






























































































