En una reciente entrevista, el lehendakari Iñigo Urkullu abordó la situación política actual en Gipuzkoa, destacando la conexión de voto entre la izquierda abertzale y el PSE. Afirmó que se ha observado una coincidencia en las votaciones relacionadas con cuestiones fiscales y presupuestarias en las Juntas Generales de Álava, lo que sugiere una estrategia compartida. Urkullu afirmó que su objetivo es dialogar con todos los grupos parlamentarios para conseguir el apoyo necesario en la elaboración de los presupuestos.
El Gobierno Vasco se enfrenta a un escenario económico complicado, con una notable disminución de ingresos, que se estima en 1.400 millones de euros. Ante esta situación, el lehendakari se ha comprometido a cumplir el objetivo del déficit al tiempo que prioriza el gasto social. A pesar de la reducción de ingresos, ha señalado que no se tocarán las políticas de servicios públicos y se intentará mantener un «presupuesto de resistencia».
Urkullu justificó el reciente endeudamiento del Gobierno, explicando que se trata de una operación prevista por el Ejecutivo anterior, que se enmarca dentro de las normas de déficit. Además, subrayó que las condiciones actuales para la emisión de deuda son más favorables, permitiendo destinar esos fondos a inversiones que beneficien a la comunidad.
En cuanto al copago sanitario, el lehendakari expresó su oposición, aunque reconoció que debe cumplir con la normativa establecida por el Tribunal Constitucional. Esto pone de manifiesto las tensiones existentes entre las decisiones del Gobierno Vasco y las políticas impuestas desde el Estado español.
Urkullu también abordó la importancia de las entidades de previsión social, como las EPSV, señalando su potencial para ayudar a superar la crisis económica. En este contexto, hizo referencia a la responsabilidad de entidades financieras como Kutxabank, que deben apoyar tanto a empresas como a ciudadanos facilitando el acceso al crédito.
El lehendakari concluyó la entrevista reflexionando sobre la autonomía de Euskadi en relación con el Estado español. Afirmó que, aunque la comunidad goza de un nivel de gestión diferente, la situación actual requiere un enfoque responsable y diálogo constante para afrontar los retos que se presentan. La capacidad de Euskadi para gestionar su propia economía y su demanda de un mayor reconocimiento en el ámbito del Concierto Económico son aspectos clave en este proceso.
Este diálogo entre los diferentes actores políticos en Gipuzkoa tendrá que ser fundamental para la elaboración de un presupuesto que no solo atienda a las necesidades inmediatas, sino que también prepare el terreno para la reactivación económica a largo plazo. La manera en que se gestionen estos temas determinará la estabilidad y el bienestar de los ciudadanos vascos en los próximos años.




























































































