La reciente reunión entre el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el lehendakari, Imanol Pradales, se ha posicionado como un momento clave en la reconfiguración institucional del Estado. El principal acuerdo alcanzado en el Palacio de la Moncloa consiste en la creación de un órgano bilateral que permitirá la gestión compartida de las infraestructuras aeroportuarias en Euskadi. Esta decisión otorga a la administración autonómica un papel significativo y sin precedentes en la regulación de sus sistemas de transporte aéreo.
El nuevo enfoque en la administración de los aeropuertos de Bilbao, Vitoria y San Sebastián se erige como el eje central de esta negociación. Con la implementación de este ente bilateral, el Gobierno Vasco no solo tendrá acceso a la planificación estratégica, sino que también podrá ejercer influencia en decisiones cruciales, como las inversiones en infraestructuras y la conectividad regional. Este enfoque busca mejorar los servicios aeroportuarios, adaptándolos a las necesidades particulares del sector empresarial y social del País Vasco.
Además de los aspectos técnicos, el Ejecutivo liderado por Pradales jugará un papel crucial en la determinación de las tarifas y tasas aeroportuarias. Esta nueva capacidad de intervención tiene como objetivo potenciar la competitividad de las terminales vascas, facilitando así la atracción de nuevas rutas internacionales y fortaleciendo el transporte de mercancías, un área de especial relevancia para el aeropuerto de Foronda en Vitoria.
El acuerdo, suscrito en la Comisión Bilateral de Cooperación, abarca también seis transferencias adicionales que refuerzan el autogobierno en sectores de relevancia. Una de las medidas más destacadas es el fortalecimiento del Instituto Vasco de Finanzas (IVF), que ampliará su capacidad para ofrecer crédito a pequeñas y medianas empresas. Esta acción, coordinada con el Instituto de Crédito Oficial (ICO), tiene como principal objetivo impulsar proyectos industriales con alto valor añadido.
En lo que respecta a la seguridad y control administrativo, el traspaso de competencias abordará diversas áreas que afectan directamente a la vida cotidiana de los ciudadanos. Entre ellas se incluye la gestión integral de los centros de reconocimiento médico y los procesos de reeducación para la recuperación de permisos de conducir, así como la supervisión de actividades en aguas interiores y exteriores, regulando tanto la pesca recreativa como la profesional. También se contempla la gestión de la formación y habilitación de profesionales en el ámbito de la seguridad privada, así como la tramitación de subvenciones para seguros agrarios, agilizando el apoyo a este sector vital.
Desde la perspectiva del lehendakari, este conjunto de medidas representa un avance significativo en la primera fase de un calendario de transferencias que culminará en los próximos meses. Aunque Pradales ha manifestado su satisfacción por los logros alcanzados hasta la fecha, ha subrayado la importancia de mantener un ritmo de cooperación constante para abordar la segunda fase de traspasos antes del verano. Para él, el contexto actual exige una mayor valentía política y la disposición para asumir riesgos en el proceso de completar el desarrollo estatutario.
Por otro lado, el ministro Ángel Víctor Torres ha subrayado la legalidad y pertinencia de estos acuerdos, destacando que se enmarcan dentro del respeto a la Constitución Española y al Estatuto de Gernika. Torres ha resaltado la disposición descentralizadora del actual Ejecutivo, indicando que desde el año 2018 se han llevado a cabo 40 traspasos a diversas comunidades autónomas, una cifra que contrasta con las legislaturas anteriores. Según él, fortalecer la gestión autonómica no menoscaba al Estado, sino que mejora la eficiencia de la administración pública.
Este nuevo marco de colaboración bilateral establece las bases para una relación más técnica y fluida entre Vitoria y Madrid, donde la cogestión de infraestructuras críticas se convierte en un modelo a seguir para un Estado más descentralizado que se ajuste a las realidades territoriales. La evolución de este acuerdo será fundamental para el futuro de la gestión aeroportuaria en Euskadi y para el fortalecimiento del autogobierno vasco.





























































































