La tensión en torno a la decisión de la UPV/EHU de cancelar la actividad presencial en su sede de Vitoria debido a la posibilidad de disturbios derivados de un evento organizado por Vox ha aumentado a medida que se aproxima la fecha del acto. El Gobierno Vasco, a través del consejero de Universidades, Juan Ignacio Pérez Iglesias, ha calificado esta medida como «seguramente prudente». Sin embargo, ha instado al equipo rectoral que dirige Joxerramon Bengoetxea a no centrarse únicamente en Vox, sugiriendo que se considere también la amenaza de grupos con «carácter totalitario» que puedan intentar boicotear el evento.
La mesa redonda organizada por Vox, prevista para el lunes, tiene como objetivo recordar la colocación de una pancarta en la que varios políticos, incluido Santiago Abascal, aparecían rodeados de una diana. La interpretación de la UPV/EHU es diferente, ya que el rectorado ha declarado que la iniciativa busca conmemorar el golpe de Estado del 23-F, del que se cumple un nuevo aniversario el mismo día del evento.
Desde la universidad se ha calificado la convocatoria como una «provocación». Además, se ha destacado que no es casual que coincida con un aniversario tan significativo, en un contexto que parece favorecer el avance de la ultraderecha a nivel global. En un comunicado, el equipo rectoral se ha manifestado en contra del neo-franquismo y de los mensajes totalitarios que amenazan los fundamentos de la sociedad europea. La universidad ha dejado claro que sus valores son incompatibles con los del nacionalpopulismo que representa Vox y con cualquier forma de autoritarismo.
El equipo rectoral ha reiterado su compromiso con una «convivencia democrática basada en la paz, el diálogo y la libertad». En este sentido, se han adoptado medidas «preventivas» para garantizar la seguridad, que incluyen evitar provocaciones y colaborar con decanatos, sindicatos y movimientos estudiantiles. «Las universidades públicas deben asumir la responsabilidad de actuar frente a cualquier amenaza totalitaria», afirman desde la UPV/EHU.
Es importante recordar los disturbios que tuvieron lugar el pasado 12 de octubre en Vitoria, cuando una concentración de Falange derivó en serios altercados que superaron la capacidad de respuesta de la Ertzaintza. Ante esta situación, el Departamento de Seguridad ha decidido cerrar el aparcamiento de la UPV/EHU como medida de precaución. Además, se ha convocado una contramanifestación por parte del sindicato IAS, antiguo Ikasle Abertzaleak, vinculado actualmente a GKS.
El consejero de Universidades ha subrayado que el cierre del campus es «una prerrogativa» de la UPV/EHU y ha indicado que esta decisión se basa en antecedentes que sugieren que hay grupos dispuestos a responder al acto de Vox de forma violenta. No obstante, el rector ha señalado que, a pesar de considerar la convocatoria de Vox como una provocación, en el comunicado no se menciona la existencia ni las acciones de estos grupos totalitarios, lo que según él, es un aspecto esencial a tener en cuenta.
La situación actual refleja una creciente preocupación en la sociedad vasca por el auge de la ultraderecha y sus implicaciones para la convivencia en el entorno académico. A medida que se acerca el evento, la UPV/EHU continúa evaluando su respuesta ante un clima cada vez más polarizado, demostrando su compromiso con la defensa de los valores democráticos y la libertad de expresión en un contexto de creciente tensión.
































































































