El consejero de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad del Gobierno Vasco, Mikel Jauregi, ha declarado este miércoles que su departamento sigue colaborando con el Gobierno central para encontrar soluciones que permitan rebajar la deuda de la empresa Tubos Reunidos, con el objetivo de asegurar su viabilidad a largo plazo. Durante una entrevista en Euskadi Irratia, que fue recogida por Europa Press, Jauregi enfatizó que es «obligatorio» recortar la deuda existente, que actualmente está en gran parte en manos de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI).
Jauregi subrayó que el estado financiero de Tubos Reunidos es preocupante, señalando que su valor actual es cinco veces menor que la propia deuda. Esta situación crea un entorno desfavorable para posibles compradores, ya que la empresa carga con una «enorme hipoteca» que dificulta su atractivo en el mercado. El consejero destacó que rebajar la deuda es obligatorio, especialmente considerando que más de la mitad de la misma está vinculada a la SEPI, lo que añade presión sobre el Gobierno español para actuar.
En este contexto, Jauregi rechazó la idea de una simple refinanciación de la deuda, considerándola como una solución temporal que solo aplaza el problema. Según sus palabras, esto sería como «dar una patada hacia adelante a un balón y retrasar el problema». Por lo tanto, reafirmó la necesidad de recortar la deuda de la compañía, aunque reconoció que este proceso es «muy complicado» y requerirá un enfoque integral.
El consejero también indicó que Tubos Reunidos necesita urgentemente «un proyecto de futuro, un nuevo inversor que ponga dinero». Además, advirtió que «ningún nuevo inversor va a poner dinero mientras se mantenga esa hipoteca», lo que pone de manifiesto la urgencia de resolver la situación financiera de la empresa. La falta de un plan claro y la incertidumbre en torno a la deuda actual son obstáculos significativos que deben abordarse.
Respecto a la posible participación del Gobierno Vasco en el futuro de Tubos Reunidos, Jauregi aseguró que están dispuestos a implicarse en un proyecto que presente condiciones claras. Las exigencias del gobierno incluirían «un proyecto industrial de futuro» que fomente el empleo de calidad y beneficie a la cadena de empresa. Además, se destacó la importancia de que un industrial asuma el liderazgo del proyecto y que se garantice la inversión privada como condición para la entrada del gobierno en la empresa.
En conclusión, la situación de Tubos Reunidos refleja la complejidad de la reestructuración de empresas en dificultades en el contexto actual. La necesidad de colaboración entre distintos niveles de gobierno y el sector privado se hace evidente para asegurar un futuro viable para esta empresa emblemática. La búsqueda de soluciones efectivas para la recaudación de fondos y la reducción de la deuda será crucial en los próximos meses.




























































































