La controversia en torno al ‘caso Guernica’ sigue vigente, a pesar de las recientes declaraciones del ministro de Cultura, Ernest Urtasun, en el Senado. El Gobierno Vasco ha intensificado su presión sobre el presidente Pedro Sánchez, demandando una respuesta más sustancial a su solicitud de trasladar la famosa obra a Bilbao. Esta insistencia se reafirma después de que el Ejecutivo central desestimara la petición, apoyándose en un informe técnico elaborado por especialistas del Museo Reina Sofía.
La vicelehendakari y consejera de Cultura, Ibone Bengoetxea, ha dejado claro en una entrevista en Onda Cero que la administración vasca no se conforma con la evaluación técnica sobre el estado de conservación del cuadro, ya que consideran que poseen suficiente información al respecto. En su opinión, lo que se necesita ahora es un análisis sobre los recursos necesarios para facilitar el traslado. “No es suficiente con lo que se ha expuesto en el Senado”, ha reiterado Bengoetxea.
El deseo del Ejecutivo vasco es que expertos designados por ambas partes se reúnan para “estudiar, valorar y proponer” las condiciones que harían posible el traslado de la obra. La consejera ha subrayado la importancia de explorar alternativas, afirmando que “merece la pena intentar saber qué condiciones técnicas y de seguridad serían necesarias”. Ha añadido que la cuestión no solo recae en un análisis técnico, sino que también tiene una dimensión política. “Es crucial mostrar valentía para no cerrar la puerta sin considerar otros escenarios”, sostuvo.
El llamado a la acción también ha sido respaldado por el PNV, que el martes había cuestionado al ministro Urtasun en el Senado. La portavoz jeltzale en el Congreso, Maribel Vaquero, ha enfatizado la necesidad de “voluntad política” para abordar este asunto, dirigiendo su crítica a la falta de iniciativa de Sánchez. Vaquero ha mencionado que el presidente ha cambiado de postura en situaciones anteriores, sugiriendo que el traslado del ‘Guernica’ podría no ser una excepción. “Cosas más complicadas de realizar hemos visto que se han hecho”, ha afirmado en Onda Vasca.
A pesar de la negativa inicial del Gobierno central, la presión desde el País Vasco continúa en aumento. La situación muestra las tensiones existentes entre las administraciones vasca y central acerca de temas culturales y de patrimonio. La obra maestra de Picasso se ha convertido en un símbolo de la lucha por la identidad cultural y la autonomía del País Vasco, lo que añade un componente emocional a la controversia.
En este contexto, las declaraciones de Bengoetxea subrayan una clara frustración por parte del Gobierno Vasco ante lo que perciben como una falta de compromiso por parte del Ejecutivo central. “En democracia, en ocasiones se argumenta que ciertas acciones no son viables, pero hay ocasiones en las que ni siquiera se intenta explorar las posibilidades”, concluyó la consejera.































































































