La transferencia de los tres aeropuertos de la CAV a Euskadi se encuentra en un momento crucial este lunes, con una reunión en Madrid entre las partes implicadas. En este encuentro, el Gobierno Vasco insistirá en la necesidad de reclamar la cogestión y la capacidad de decisión sobre los aeródromos de Loiu, Foronda y Hondarribia. Sin embargo, la expectativa de alcanzar un acuerdo se ha visto disminuida tras declaraciones de la consejera María Ubarretxena, quien reconoció que el pasado viernes el Ministerio de Política Territorial devolvió un documento en el que no se aceptaban sus demandas.
En una entrevista con ETB, la consejera destacó que no aceptarán «mercancía averiada», subrayando que un acuerdo que no otorgue a Euskadi «poder de decisión» sería considerado un «documento florero» por parte del Gobierno Vasco. «Preferimos no tener acuerdo a firmar uno que sea desfavorable», afirmó Ubarretxena.
El Ejecutivo de Pradales busca ejercer influencia en las decisiones que afectan a los aeropuertos del territorio. En julio del año pasado, el lehendakari y el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, firmaron un acuerdo que preveía la participación de las instituciones vascas en la gestión y diseño de las inversiones del Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA), que establece las condiciones para un servicio aeroportuario de calidad.
El objetivo es concretar el traspaso mediante un modelo de cogestión, ya que actualmente los aeropuertos están parcialmente privatizados, con un 49% en manos de operadores privados y el 51% restante bajo la gestión de AENA. Este último es el operador que gestiona los aeródromos y cuyo presidente, Maurici Lucena, ha mostrado ciertas reticencias.
La consejera de Autogobierno reiteró la importancia de tener un papel activo en las inversiones necesarias, poniendo como ejemplo la capacidad de decidir, en caso de mal tiempo, si es posible aterrizar en Foronda. «Existen aerolíneas dispuestas a utilizar el aeródromo alavés, pero requieren inversiones para que esto sea viable», expresó.
La delegación vasca llegará a la reunión de la subcomisión aeroportuaria con un enfoque constructivo, «con las manos abiertas y total voluntad de acuerdo», aunque también está decidida a que se respeten las propuestas presentadas anteriormente por el Gobierno Vasco.
En la reunión del 16 de febrero, Ubarretxena planteó la necesidad de que Euskadi participe en la elaboración de tasas y bonificaciones aeroportuarias, así como en la creación de un marco que regule estos aspectos. También solicitó una participación activa en el diseño del documento de Aena que establece las inversiones en los aeropuertos españoles, ya que esto influirá directamente en las infraestructuras vascas.
Por su parte, la delegada del Gobierno español en la CAV, Marisol Garmendia, se mostró optimista sobre la posibilidad de llegar a un acuerdo en la gestión de los aeropuertos vascos. Propuso la creación de un órgano bilateral que permita al Gobierno Vasco expresar sus opiniones y prioridades, señalando que se está progresando en este sentido. Según Garmendia, «se va a lograr un acuerdo» que, aunque no satisfará por completo a ninguna de las partes, está avanzando positivamente.































































































