El Gobierno Vasco ha manifestado su desacuerdo con el desarrollo del parque eólico de Laminoria, ubicado en Álava, considerando que su instalación resulta incompatible con la conservación de la biodiversidad en la región. Esta postura se formalizó mediante una declaración de impacto ambiental desfavorable, publicada recientemente en el Boletín Oficial del País Vasco.
La iniciativa, impulsada por la sociedad Aixeindar, que incluye a Iberdrola y al Gobierno Vasco a través del Ente Vasco de la Energía, prevé la construcción de un parque eólico que constaría de ocho generadores. Este proyecto se sitúa en los municipios de Arraia-Maeztu, Iruraiz-Gauna y San Millán. No obstante, el análisis del mismo ha llevado a la administración a concluir que la potencia instalada de 40 MW podría poner en riesgo la biodiversidad local, especialmente en relación con las aves y los murciélagos de la zona.
En contraste, el plan también incluye la creación de una planta solar fotovoltaica totalmente localizada en Arraia-Maeztu, la cual ha recibido una evaluación ambiental favorable con la condición de que se apliquen ciertas correcciones. Según la Dirección de Administración Ambiental del Gobierno Vasco, el impacto de esta instalación puede ser considerado como compatible con el mantenimiento de la vegetación y la fauna local.
A pesar de que el parque solar tiene una potencia proyectada de 34,3 MW, el conflicto principal se centra en las posibles consecuencias del parque eólico. En su resolución, el Gobierno Vasco subraya que los mecanismos propuestos por los promotores para mitigar el riesgo de colisiones entre las aspas de los aerogeneradores y la fauna no son viables ni suficientes. Por lo tanto, se estima que el impacto de este parque eólico podría alcanzar una «magnitud crítica no asumible».
La preocupación se agrava por la existencia del cercano proyecto eólico de Azazeta, que podría generar efectos acumulativos que, según las evaluaciones, también resultarían perjudiciales para la biodiversidad de la zona. La Diputación Foral de Álava había señalado previamente, en un informe elaborado en octubre del año pasado, que el impacto ambiental del parque eólico sería de una magnitud «crítica» y «no asumible», destacando que los efectos ambientales de la planta solar serían, en cambio, «de una magnitud asumible».
La oposición del Gobierno Vasco a la instalación del parque eólico de Laminoria pone de manifiesto la creciente preocupación por la protección del medio ambiente en el proceso de transición energética. Las decisiones que se tomen en este ámbito no solo afectarán a la biodiversidad local, sino que también influirán en el modelo energético del futuro en el País Vasco. Este contexto refleja la necesidad de encontrar un equilibrio entre el desarrollo de energías renovables y la protección del entorno natural, un tema de relevante discusión en la actualidad.
En conclusión, la situación del parque eólico de Laminoria y su relación con el proyecto de Azazeta subraya la importancia de implementar evaluaciones ambientales exhaustivas antes de proceder con iniciativas de este tipo. La viabilidad de alternativas más sostenibles, que no comprometan la biodiversidad, deberá ser parte de la agenda de los responsables políticos y de las empresas implicadas en el desarrollo energético del País Vasco.
































































































