El Gobierno Vasco, a través de su consejero de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad, Mikel Jauregi, ha decidido presentar al Gobierno de España una iniciativa para implementar una reforma legal que permita la reestructuración de la deuda de Tubos Reunidos. Este anuncio se realizó en un contexto en el que la empresa enfrenta serias dificultades económicas, afectadas por la caída del mercado estadounidense. Jauregi, que se reunió con el Consejo de Gobierno en Vitoria, enfatizó que esta propuesta es una de las condiciones que la compañía ha establecido para avanzar en su plan de viabilidad.
La situación de Tubos Reunidos es crítica, ya que la empresa ha solicitado un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afectaría a 301 trabajadores y ha paralizado sus operaciones en la planta de Amurrio, situada en Vizcaya. Jauregi comentó que esta tarde se llevará a cabo una reunión con funcionarios del Gobierno central para discutir la propuesta, solicitando además discreción sobre el tema.
El consejero de Trabajo y Empleo en el Ejecutivo vasco, Mikel Torres, también se refirió a la participación de la Sociedad Empresarial de Participaciones Industriales (SEPI), que ya había apoyado a Tubos Reunidos en el pasado con un préstamo de 112,8 millones de euros. Torres explicó que el futuro de la empresa depende ahora de encontrar un socio industrial que esté dispuesto a invertir en ella.
A pesar de estos esfuerzos, Tubos Reunidos ha reportado pérdidas significativas, alcanzando los 71,3 millones de euros al cierre de 2025. En este contexto, la compañía ha visto cómo su deuda neta ha escalado hasta los 263,2 millones de euros. En enero, la dirección de la empresa presentó un plan de viabilidad que incluye la reducción de plantilla, a pesar de la oposición de los sindicatos. Este plan propone diversas opciones de salida para los empleados, como prejubilaciones y adscripciones voluntarias.
Jauregi ha reiterado que el Gobierno Vasco no tiene intención de realizar una inyección de capital sin el respaldo de inversiones industriales. “El Gobierno vasco no es la INI, no vamos a empezar a hacer estas cosas”, afirmó, subrayando que se debe ser creativos para encontrar soluciones legales adecuadas a la situación provocada por la política arancelaria estadounidense y otros conflictos internacionales.
La propuesta legislativa es clave para el futuro de Tubos Reunidos, y Jauregi ha destacado la buena relación entre el Gobierno Vasco y el Ejecutivo central. Sin embargo, no ha especificado en qué consistiría la reforma normativa que se pretende llevar a cabo, indicando que se requiere discreción para abordar casos extraordinarios. Con esto, el consejero espera que el Gobierno español pueda analizar y valorar la propuesta, lo que abriría la posibilidad de avanzar en la búsqueda de un nuevo socio industrial.






























































































