El Gobierno Vasco ha presentado una enmienda al decreto de Regularización extraordinaria de migrantes, con el fin de considerar el euskera en los procesos de renovación de residencia. Esta medida busca facilitar una «mejor y mayor integración» de los migrantes en la sociedad, así como promover la cohesión social, tal como lo ha indicado la consejera María Ubarretxena en una reciente declaración.
La consejera hizo este anuncio en Vitoria-Gasteiz, donde también se informó sobre las obras de la iniciativa Colección Compartida, desarrollada en el Artium junto a instituciones muzeísticas de arte plástico en Euskadi. Durante su intervención, Ubarretxena destacó que la propuesta de la Generalitat de Cataluña, que contempla el conocimiento del catalán como un factor en la renovación de la residencia, es un paso en la dirección correcta. «Incorporar la lengua como un elemento más de cohesión, de arraigo, de sentido de pertenencia y como herramienta de integración es muy adecuado», afirmó.
El Gobierno Vasco ha decidido dar un paso similar, considerando el euskera como un recurso fundamental para la cohesión social. Esta integración lingüística se incluirá en el próximo Plan de Migración, que será impulsado por el Departamento de Bienestar, en colaboración con otros departamentos relevantes como Educación y Política Lingüística, así como con diversas instituciones y actores relacionados con los procesos migratorios en el territorio.
La vicelehendakari ha subrayado que el enfoque del Ejecutivo vasco sobre la regularización es excepcional, y ha expresado que la atención debe centrarse en cuestiones «estructurales y cotidianas». En este sentido, Ubarretxena ha señalado que su prioridad es establecer un marco de respuestas estructurales en la relación con el Estado. «Nuestro Gobierno ha trasladado al Gobierno español una propuesta para ampliar sus capacidades en la gestión de políticas migratorias, en la que la cuestión lingüística está también incorporada», indicó.
La propuesta de enmienda del Gobierno Vasco se enmarca en un contexto más amplio de políticas que buscan la inclusión de las lenguas cooficiales en la vida diaria de los migrantes, lo que podría contribuir a su integración. Este tipo de iniciativas son esenciales para crear un entorno más cohesionado en Euskadi, donde coexisten diversas culturas y lenguas.
La inclusión del euskera en estos procesos refleja un compromiso por parte del Ejecutivo vasco hacia la diversidad lingüística y cultural. Este enfoque no solo beneficia a los migrantes, sino que también fortifica la identidad cultural de la comunidad vasca. En la actualidad, el reto es que estas propuestas se traduzcan en acciones concretas que faciliten una integración real y efectiva.
La vicelehendakari primera también ha puesto de relieve que estas políticas no deben ser vistas de manera aislada, sino como parte de una estrategia más amplia que busca fortalecer la cohesión social en Euskadi. La necesidad de respuestas estructurales implica un enfoque a largo plazo que contemple la diversidad y el enriquecimiento que aportan los flujos migratorios a la sociedad vasca.
En conclusión, el paso del Gobierno Vasco para incorporar el euskera en los procesos de regularización de migrantes subraya un compromiso claro hacia la mejora de la cohesión social y la integración. A medida que se avanza en la implementación de estas medidas, será crucial evaluar su impacto y adaptarlas según las necesidades de la población migrante en Euskadi.
































































































