El vicelehendakari segundo y consejero de Economía, Trabajo y Empleo, Mikel Torres, ha destacado que en Euskadi se prevé la creación de 625.907 empleos hasta el año 2036, como resultado del relevo generacional que se está produciendo en el mercado laboral. Este fenómeno será responsable de aproximadamente el 83 % de las vacantes, lo que equivale a unos 524.000 puestos de trabajo, según las declaraciones realizadas durante su visita a la Bienal Internacional de Máquina, en Barakaldo.
Torres subrayó la importancia de la colaboración entre instituciones y empresas para anticipar las necesidades del mercado y garantizar la competitividad de la industria. Este enfoque es esencial en un contexto donde se espera que el sector de la máquina-herramienta siga siendo fundamental para la economía vasca, ya que cuenta con 575 establecimientos y más de 23.600 empleos directos. En este sector, se estima que se generarán alrededor de 15.500 oportunidades laborales hasta 2036, de las cuales cerca de 11.000 estarán relacionadas con el relevo generacional.
El vicelehendakari también advirtió sobre el impacto del envejecimiento de la población y la disminución de la fuerza laboral. «Estamos ante una transición de enorme magnitud que requiere compromiso compartido», aseguró. Torres subrayó que muchas empresas ya están experimentando la jubilación de perfiles clave y necesitan incorporar y formar nuevo talento de manera rápida.
Una de las soluciones propuestas incluye la necesidad de activar más el talento femenino, así como integrar a las personas jóvenes en el mercado laboral. Además, se ha abogado por una recualificación continua y por gestionar de manera inteligente la atracción de talento externo. «No hay una única solución, pero sí una estrategia clara basada en datos, anticipación y colaboración público-privada», añadió el consejero.
Este análisis sobre el futuro del empleo en Euskadi resulta relevante en un momento en el que la economía regional enfrenta desafíos significativos. La capacidad de adaptación de las empresas y la respuesta de las instituciones en la formación y atracción de talento serán claves para afrontar el cambio demográfico y asegurar la sostenibilidad de la industria vasca.






























































































