El Gobierno Vasco ha aclarado que no tiene intención de establecer un salario mínimo interprofesional específico para Euskadi, ni de elevar el salario mínimo de convenio hasta los 1.390 euros. En su lugar, presentará un estudio el 20 de enero que ofrecerá a los agentes sociales una «horquilla de salarios» para facilitar la negociación.
La consejera María Ubarretxena ha anunciado esta iniciativa en respuesta a las afirmaciones de ciertos sindicatos que habían interpretado el estudio como una propuesta que sitúa el salario mínimo en 1.390 euros. El informe tiene como objetivo servir como referencia en la negociación colectiva, buscando mejorar los niveles salariales y reducir las desigualdades en el mercado laboral.
El Departamento de Economía, Trabajo y Empleo ha resaltado que el estudio se fundamenta en un «análisis exhaustivo de la realidad socioeconómica de Euskadi», teniendo en cuenta las tendencias en materia de salarios mínimos tanto a nivel estatal como europeo. Se espera que este análisis contribuya a la lucha contra la pobreza, un reto significativo en la comunidad.
El sindicato CCOO, en un adelanto del contenido del informe, ha señalado que la estimación más positiva del Gobierno sitúa el salario mínimo de convenio en 1.390 euros y ha instado a que las propuestas consideren variables más cercanas a la realidad socioeconómica del País Vasco. CCOO ha manifestado que el informe debe ser el punto de partida para iniciar la negociación sobre el salario mínimo.
En su comunicado, CCOO ha instado a la patronal Confebask a participar activamente en las negociaciones, argumentando que su ausencia en este proceso representa una falta de compromiso con la ciudadanía. Consideran que un acuerdo interprofesional que establezca un salario mínimo es viable y legal bajo la normativa actual, lo que podría evitar la competencia desleal entre empresas que deteriora las condiciones laborales.
Por otro lado, los sindicatos ELA y LAB han expresado que un salario mínimo de 1.390 euros no es adecuado, ya que «no responde a las necesidades reales de la clase trabajadora ni al coste de la vida». Estos sindicatos han reiterado su demanda de un salario mínimo propio para Euskal Herria, que sea digno y aplicable a todos los trabajadores.
Los representantes de ELA y LAB han destacado que la propuesta del Gobierno se centra en el salario mínimo de convenio, mientras que ellos abogan por un salario mínimo interprofesional que abarque todas las relaciones laborales en la comunidad. Adicionalmente, han subrayado que la cifra propuesta no satisface las necesidades de los trabajadores más vulnerables, como aquellos que carecen de convenio o están bajo el régimen de convenios estatales.
Respecto a la cuantía, han manifestado que las cifras expuestas no son suficientes para garantizar unas condiciones laborales y de vida dignas. «Es imprescindible un salario mínimo más elevado», han afirmado, comprometiéndose a seguir luchando por un salario mínimo que refleje la realidad socioeconómica de Euskadi.
El estudio que será presentado por el Gobierno Vasco es visto como un paso significativo hacia la mejora de las condiciones laborales y la reducción de las desigualdades. Sin embargo, la reacción de los sindicatos muestra que aún queda un largo camino por recorrer para lograr un acuerdo que satisfaga a todos los sectores implicados.
Con esta presentación, el Gobierno Vasco espera facilitar un marco de referencia que ayude a las partes a establecer un diálogo constructivo sobre el salario mínimo, un asunto que reviste gran importancia en la actual situación económica.





























































































