La viceconsejera de Trabajo y Seguridad Social del Gobierno Vasco, Elena Pérez Barredo, ha señalado este miércoles la «situación muy delicada» que enfrenta Tubos Reunidos, una empresa que planea eliminar 285 empleos en sus instalaciones de Laudio-Llodio y Trapagaran. Durante una reunión con el comité de empresa, solicitada por los representantes de los trabajadores, se abordaron las preocupaciones sobre el futuro de la compañía y la necesidad de «aunar esfuerzos» para asegurar su viabilidad.
En este encuentro, el comité de empresa expresó su firme oposición al cierre de la acería y a la externalización de la logística, consideraciones que consideran “inadmisibles” y que, según su perspectiva, amenazan la continuidad de la empresa. Ante esta problemática, los trabajadores han instado a la dirección a retirar el expediente de regulación de empleo (ERE) y a retomar las negociaciones basadas en la propuesta presentada durante el periodo de consultas.
Por su parte, la viceconsejería ha manifestado el compromiso de la Inspección de Trabajo de llevar a cabo un “estudio riguroso” del ERE planteado por la dirección de Tubos Reunidos. Además, ha ofrecido su mediación con el objetivo de encauzar el conflicto hacia un acuerdo que permita la continuidad de la actividad en el Valle de Ayala, un área clave para la industria local.
Pérez Barredo ha subrayado la importancia de incrementar el diálogo entre todas las partes involucradas, mostrando confianza en que, al igual que en otros conflictos laborales, se pueda alcanzar una solución consensuada que preserve la mayor cantidad de empleos posible. Este tipo de situaciones resalta la necesidad de mantener una comunicación fluida y efectiva entre las empresas y sus empleados, especialmente en tiempos de crisis.
El conflicto en Tubos Reunidos refleja una tendencia más amplia en el sector industrial, donde muchas empresas están enfrentando desafíos significativos a causa de la incertidumbre económica. La respuesta de los sindicatos y la presión sobre la dirección de la empresa son cruciales para encontrar un equilibrio que evite despidos masivos y mantenga la estabilidad laboral en la región. La mediación de la viceconsejería se presenta como una vía importante para mitigar el impacto de estas decisiones en la comunidad afectada.
Este episodio también pone de relieve cómo el Gobierno Vasco está intentando gestionar las tensiones laborales, adoptando un enfoque proactivo mediante el diálogo y la mediación. En un momento en que la economía del País Vasco busca recuperarse y adaptarse a nuevos retos, la protección del empleo y el apoyo a la industria son temas prioritarios en la agenda de las autoridades.
La situación en Tubos Reunidos es un recordatorio de la fragilidad de los entornos laborales en sectores industriales y de la importancia de la colaboración entre empresas y trabajadores para garantizar un futuro sostenible. La resolución de este conflicto será fundamental no solo para los empleados implicados, sino también para la salud económica del Valle de Ayala y su entorno.



























































































