La consejera María Ubarretxena continúa sus gestiones con el Gobierno español a medida que se aproxima el final del plazo para el cierre del Estatuto de Gernika. Este proceso debe completarse antes del 31 de diciembre, cuando se espera que se hayan acordado todas las transferencias de competencias. Recientemente, Ubarretxena tuvo una reunión en Madrid con Jesús Gascón, secretario de Estado de Hacienda, y Borja Suárez, su homólogo en Pensiones, con el objetivo de avanzar en la cesión de la Seguridad Social.
Aparte de esto, las negociaciones sobre la gestión de los tres aeropuertos vascos —Loiu, Foronda y Hondarribia— siguen en curso. El Gobierno Vasco ha manifestado su preocupación por una oferta que ha llegado a los medios y que, según sus propias fuentes, no corresponde a su propuesta inicial ni refleja el estado actual de las conversaciones. Las autoridades vascas están presionando para que las negociaciones se ajusten a sus intereses en la gestión de estas infraestructuras.
El Gobierno español ha estado en diálogo con Cataluña sobre esta misma competencia y ha sugerido la creación de un Consejo Rector en colaboración con el Govern para facilitar la cogobernanza en asuntos aeroportuarios. Este Consejo sustituiría al actual Comité de Coordinación y, según los informes, se busca extender este modelo a otras comunidades autónomas. Sin embargo, fuentes del departamento de Autogobierno han declarado que la propuesta no es la misma que la de Euskadi y que no refleja el estado actual de las negociaciones.
«Desconocemos el origen y los motivos de una filtración interesada que, por su propia naturaleza, no vamos a valorar«, señalaron desde el Gobierno Vasco. Además, han indicado que se pronunciarán «cuando exista una decisión firme y acordada» y que continuarán trabajando con la «discreción debida» para llevar a cabo lo estipulado en el Estatuto de Gernika.
En una entrevista reciente, Ubarretxena también abordó la necesidad de que Euskadi participe en el diseño del DORA, el documento de regulación aeroportuaria que establece las inversiones. Actualmente, aunque se le informa sobre las decisiones, la comunidad autónoma no tiene un papel activo en este proceso. Ha solicitado una reunión con el presidente de Aena, Maurici Lucena, para discutir su propuesta y ha mostrado disposición para reunirse también con los accionistas minoritarios.
Es importante recordar que el Gobierno Vasco y el Gobierno español firmaron un primer acuerdo en julio que delimita el ámbito de esta competencia. Esta firma se llevó a cabo durante una reunión de la Comisión Permanente, que incluye al presidente Sánchez y al lehendakari Pradales. Actualmente, se está definiendo en una subcomisión de infraestructuras la fórmula que permitirá concretar el acuerdo, siempre teniendo en cuenta que esta fórmula debe atender a los intereses vascos en la gestión de los aeropuertos.
La clave para el departamento es asegurarse de que Euskadi no se convierta en un «convidado de piedra». En este sentido, la consejera ha dejado claro que no le preocupa tanto el modelo de gestión que se adopte, sino las capacidades que dicho modelo permita ejercer. Por esta razón, se está abordando la negociación con flexibilidad, con el fin de llegar a un acuerdo satisfactorio para ambas partes.
A medida que se acerca el final del año, las expectativas aumentan en torno a cómo se concretarán estos acuerdos y qué implicaciones tendrán para la comunidad autónoma y su capacidad de gestión en los aeropuertos. La presión por alcanzar un entendimiento antes del cierre del plazo del Estatuto de Gernika es evidente, y la consejera Ubarretxena se muestra decidida a trabajar en pro de un resultado que garantice el mejor interés para Euskadi.




























































































